lunes, 18 de mayo de 2026

Crónica 1033

Una elección decisiva

Estas serán las elecciones más importantes de nuestra historia, en ellas, más que un enfrentamiento entre candidatos serán el examen sobre lo que somos o en lo que queremos convertirnos. Por segunda vez se elegirá entre dos tendencias después de haber vivido la primera, el comunismo, y la democracia que Winston Churchill define así: "Nadie pretende que la democracia sea perfecta u omnisciente. De hecho, se ha dicho que la democracia es la peor forma de gobierno, excepto todas las demás que se han probado".

Las encuestas cambian con la misma rapidez con la que cambia el clima, no solo registran preferencias, reflejan estados de ánimo, un día muestran entusiasmo, al siguiente cansancio y, otras veces, ambas cosas al mismo tiempo; pero dejan claro que el país está dividido en prioridades y expectativas, lo cual no es nuevo, pero esta vez es más visible.

Los matices en las regiones son diferentes: en la costa Caribe, el Sur del país y el Pacífico el discurso social encuentra terreno fértil; en Antioquia y el Eje Cafetero, la idea de orden sigue siendo el valor central; Bogotá, se mueve entre la crítica y la prudencia; cada zona lee la misma realidad con lentes distintos.

Más allá de los discursos y las plazas públicas, la conversación real ocurre en espacios cotidianos: la mesa familiar, los taxis, los pasillos del trabajo; allí se expresan dudas, preocupaciones y esperanzas que no siempre aparecen en los titulares, pero es donde se entiende que la gente no solo busca un programa de gobierno sino una señal de estabilidad en medio del caos.

A pesar de la tensión que suele acompañar estos procesos la convicción de que votar es un acto necesario y fundamental y no un gesto ingenuo sino la forma de participar que sostiene la vida democrática del país, ahora nos recuerda que hemos atravesado crisis más profundas y, aun así, hemos encontrado caminos para seguir adelante.

Las próximas elecciones serán intensas, pero también son una oportunidad para que ela patria se mire con claridad, no resolverán todos los problemas cuando el próximo gobierno estará recibiéndolo el país destruido y exhausto, pero sí marcarán el tono de los años venideros y, ahora que vivimos el desastre navegando en aguas agitadas, eso es lo que importa.

Llamo de nuevo a mis compatriotas a mirar el espejo que tenemos en Cuba, Venezuela y Nicaragua antes de depositar el voto, o empezamos a recuperar la esperanza o viviremos décadas de dictadura hostil como aun lo viven nuestros vecinos pese al esfuerzo de los Estados Unidos.

El Rincón de Dios

“No se dejen vencer por el mal; al contrario, venzan el mal con el bien.” Anónimo

viernes, 15 de mayo de 2026

Crónica 1032

Manual de Supervivencia para el país

Arreglar el país después de esta pésima administración de decisiones erráticas, carente de coordinación e inspirada en los "trinos de la nube galáctica de madrugada", exigirá capacidad de ejecución carente en el candidato del gobierno.  

La improvisación, la rotación desmedida de ministros y ejecutivos en cargos clave, entidades sin rumbo y las decisiones erróneas, obligarán a restaurar lo básico. Gobernar exige la garantía de que las instituciones vuelvan a operar sobre la base de resultados.

Las reformas a la salud la llevaron a la tirantez del sistema, la incertidumbre y el deterioro en la atención. Restablecer la confianza requerirá concentrarse en lo urgente, asegurar la continuidad del servicio, estabilizar la red hospitalaria, corregir fallas de gestión y volver al cauce de lo que eficientemente funcionaba. 

En seguridad, la distancia entre el discurso oficial y la realidad territorial fomentó el debilitamiento de la autoridad, estimuló las economías ilegales y la reorganización de los grupos armados, lo que exigirá retomar el control institucional, la presencia del Estado y, lo no negociable, la ley, que debe aplicarse en todo el territorio sin convertirla en una metáfora como viene sucediendo.

En economía, la inversión perdió su impulso, numerosos proyectos se estancaron y la conversación pública se convirtió en disputas populistas en lugar de enfocarse en la productividad, el empleo y el crecimiento. Para recuperarlos, se requerirán señales claras y un ambiente donde emprender e invertir sea compatible con la confianza. 

El campo requiere visión moderna, la productividad no se logra con el romanticismo sino con conectividad, crédito dirigido, asistencia técnica, agricultura de precisión, seguridad jurídica e integración con la tecnología del siglo XXI de la que hay ejemplos en Holanda, Isrrael, India, Vietnam, Brasil, Argentina y algunas en Colombia; es una gran oportunidad estratégica para la cual tenemos las bases, la tierra y el talento humano.

Nos queda un país fatigado por la polarización, el mayor endeudamiento desde la guerra de los mil días y el enfrentamiento permanente que, para reconstruirlo, será necesario reducir el ruido, recurrir a la deliberación racional y recordar que la gobernabilidad depende de la gestión y del tono con que se ejerza el poder. 

No buscamos promesas redentoras, solo dirección, capacidad de gestión, recorte del gasto, eliminar ministerios inútiles, acabar con los contratos de prestación de servicios, reformar la Comisión de Acusaciones, modificar las reglas de la elección de magistrados para garantizar los contrapesos de control a largo plazo, excluir la reposición de votos convertida en negocio de ciertos "candidatos" para recuperar el horizonte. 

Olvidemos nuestros egos, necesitamos el voto consiente contra el marxismo. El espejo que ignoramos mirar lo tenemos al lado: Cuba, Venezuela y Nicaragua.

El Rincon de Dios

“La paz es futo de la justicia y el esfuerzo común” San Juan Pablo II

jueves, 7 de mayo de 2026

Crónica 1031

¿Podemos fiarnos de las encuestas?

Las encuestas de ahora parecen un sainete, cada una imagina su propio relato, elige protagonistas y afirma revelar “la verdad”; pero hay algo que muchos ignoran, no solo miden la realidad, sino que algunas la fabrican, como en cualquier encargo, “el que pone la plata pone las condiciones”.

No queremos aseverar que las encuestadoras manipulan los resultados burdamente, es más sutil, los datos los determinan la selección del territorio, el tipo de muestreo, la manera de formular las preguntas y hasta el orden en que se hacen y, eso, puede inclinar la balanza sin alterar los números. Una encuesta hecha en estratos 4, 5 y 6 contará una historia diferente a la realizada en barrios periféricos, municipios donde dominan los grupos armados ilegales o zonas rurales donde la gente desconfía de cualquier persona con un formulario y, hasta del joven que las hace; pueden ser “técnicamente válidas”, pero no representan la realidad del país.

Se suma lo que rara vez se discute, las encuestas son financiadas por campañas, medios o grupos económicos con intereses definidos y, aunque las firmas serias insisten en su independencia, el cliente influye, así sea indirectamente en el enfoque y, este en política, es casi todo.

El problema no es que existan encuestas, radica en la fe ciega con la que muchos las leen, lo hacen como si fueran radiografías del país cuando en realidad son fotografías tomadas desde ángulos distintos, en fechas diferentes o con intenciones distintas. Una encuesta puede ser rigurosa y útil, o puede convertirse en un instrumento propagandístico que no dice “vote por X”, pero sugiere que “todo el mundo ya lo está haciendo”.

En un país desigual como el nuestro, donde la opinión no es uniforme sino dividida u obligada por los grupos armados, la pregunta no es qué dice la encuesta, sino dónde se hizo: ¿a quién escuchó?, ¿qué territorios se incluyeron o evitaron?, ¿qué silencios se ocultaron?, ¿quiénes y como se tomaron los datos? 

Para confiar en una encuesta, debemos analizarla con profundidad y buen juicio, ¿quién la realizó?, ¿la muestra representa la diversidad del país? y, para ello, es fundamental tener el acceso a los datos completos para evitar interpretaciones torcidas, solo así se podrá valorar su credibilidad.

Las encuestas seguirán existiendo e influyendo, lo mínimo que podemos es mirar la honestidad de la encuestadora, la metodología y la transparencia, lo demás depende de nosotros. El refrán es claro: “no comamos cuento”, revísemoslas con seriedad y a fondo.

El Rincón de Dios

“La verdad es como un río, cuanto más claro, más profundo.”  San Agustin

viernes, 1 de mayo de 2026

Crónica 1030

La importancia de la unión para las elecciones

Nos encontramos en una encrucijada política donde existen dos alternativas, una es comunista radical, estatista, demoledora de la economía y la empresa privada cuyo candidato fue entrenado en Bulgaria en como perpetuarse en el poder. Los oponentes son defensores de la democracia, la propiedad privada y las empresas que generan empleo riqueza y bienestar, en la que dos candidatos, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, compiten entre sí. El sector comunista acude a las urnas con un solo candidato y una narrativa populista, mientras el sector democrático llega dividido poniendo en peligro que los sueños del país se entreguen al adversario.

El escenario petrista está marcado por la incertidumbre institucional, la presión sobre las instituciones y el cansancio de una ciudadanía que ha ignorado mirar al espejo que tenemos en Cuba, Nicaragua y Venezuela, así, la división se convierte en un acto de irresponsabilidad histórica; debe reconocer que, ante un proyecto político disciplinado, la estrategia debe ser la unión y la responsabilidad es llegar a la primera vuelta electoral con una candidatura única capaz de infundir principios de democracia liberal, economía abierta, seguridad ciudadana y respeto institucional.

Cada voto disperso es uno perdido, y una candidatura con opciones precarias representa un regalo para el adversario. Mantener dos aspiraciones similares diluye las posibilidades cuando lo que necesitamos es una voz unificada capaz de enfrentar un proyecto político extremadamente peligroso que ha sabido unirse.

La responsabilidad recae directamente sobre Abelardo, Paloma y el expresidente Uribe que deben interpretar las encuestas con rigor, escuchar a sus equipos con serenidad y entender la grandeza política que, en ocasiones como esta, consiste en saber dar oportunamente un paso al costado. 

Solo si Abelardo y Paloma convergen alrededor de una candidatura única y robusta evitarían lamentar su incapacidad para actuar con sentido de país. El tiempo está de su lado, pero no es abundante. La unidad no es simbólica, sino la estrategia capaz de impedir que avancemos hacia un modelo mordaz para el futuro de la patria.

Abelardo de la Espriella y su fórmula vicepresidencial han logrado consolidar una ventaja en las encuestas, reflejando el respaldo de un sector importante del electorado que busca estabilidad y garantías institucionales y, Paloma, va mejorando la tendencia y el respaldo de la maquinaria política. 

La fortaleza de Iván Cepeda radica en el apoyo y gastos desmedidos del gobierno interesado en dejar a su sucesor en el poder, y otros aportes de procedencia desconocida. Los topes de campaña nada importan, la Comisión de Acusaciones es inútil como lo vimos en este gobierno y en el de Ernesto Samper.

El Rincón de Dios

“Dios nos llama a ser uno; solo en la unidad hallamos la fuerza para defender el bien común.” Anónimo

sábado, 25 de abril de 2026

Crónica 1029

La demolición del sistema de salud

La designación de Jorge Iván Ospina en la fracasada Nueva EPS y de Daniel Quintero como superintendente nacional de salud no sorprende, confirma la decisión del líder galáctico que nos desgobierna de no mejorar el sistema de salud, lo dinamita desde adentro. Basta mirar las alcaldías de Ospina y Quintero plenas de fallas administrativas y procesos judiciales, para entender que sus nombramientos solo buscan obediencia política y responden a un propósito claro, terminar de demolerlo.

El sistema que en este desgobierno ya venía en cuidados intensivos, Petro y sus adláteres decidieron desconectarlo. A los problemas financieros, las reformas truncadas y los desacuerdos institucionales, ahora se suma una estrategia diseñada para un ilusionista mediocre, hacer desaparecer lo que ya no existe.

La improvisación es la política pública, el gobierno envía señales que profundizan la incertidumbre y, nombrar personajes con historiales tan cuestionados, no es un error, es un mensaje claro, la lógica estorba y la lealtad manda.

Entre tanto, la realidad hospitalaria nos muestra un retrato del colapso. La demanda en varias regiones llega al150%, los pacientes deben ser atendidos en sillas, camillas en pasillos y ambulancias convertidas en salas de espera móviles donde enfermos graves permanecen hasta varios días. La ruina de las EPS anunciada en el chu, chu, chu…, la escasez de medicamentos y la atención deficiente ligada a los malabares que deben hacer los profesionales de la salud para atender a los enfermos en estas condiciones, no son síntomas aislados, son la evidencia de un sistema que se desangra mientras quienes deberían salvarlo juegan a la política barata.

Cuando la gestión se convierte en un asunto político y los títulos académicos provienen de universidades de garaje, se valora más el prontuario que la experiencia y las decisiones dejan de ser estratégicas para transformarse en maniobras oportunistas para bloquear el avance hacia un sistema de salud sostenible centrado en el paciente, práctica que viola gravemente la dignidad humana. 

Lo increíble no es el caos; es que todavía haya quienes aún esperan transparencia y respeto por lo lógico. En un país de más de 50 millones de habitantes donde el sistema de salud atendía más del 94% de la población, los nombramientos que hace este gobierno están calculados para profundizar la crisis: es cuidadosamente orientado a terminar de hundir un sistema que está siendo abatido a los trancazos.

El Rincón de Dios

“Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres” Colosenses 3:23.

domingo, 19 de abril de 2026

Crónica 1028

Las elecciones entre dos países

Solemos identificar la polarización como un conflicto ideológico cuando la realidad es una división económica y social. El voto está ceñido al barrio de residencia, el nivel de ingresos y las expectativas personales, los estratos 1, 2 y 3 viven un país diferente al de los estratos 4, 5 y 6.

Para aproximadamente el 70% de la población urbana, la política está directamente ligada a la supervivencia y, las decisiones electorales, se toman basadas en el costo del mercado, el arriendo, el transporte y la seguridad del barrio. Diversos análisis coinciden en que sus prioridades son el costo de vida, la informalidad laboral, la seguridad barrial, los programas que alivian la economía diaria y una profunda desconfianza institucional fruto de años de promesas incumplidas.

En estos sectores, el voto es más emocional y responde a urgencias inmediatas y, por ello, los mensajes de cambio, redistribución y ruptura con el sistema encuentran terreno fértil, especialmente cuando se alimentan con subsidios. 

En los estratos medios-altos y altos, la visión es distinta, gira en torno a la estabilidad, la inversión, la empresa privada, la educación, la salud, la macroeconomía, la seguridad urbana y rural, las reformas graduales y la competitividad. En estos grupos, el voto lo motiva, diría yo, el temor al desorden.

En las regiones del Pacífico y Caribe, donde predominan los estratos 1 a 3, suelen tener mayor fuerza las propuestas redistributivas y, en el Centro, el Eje Cafetero, Antioquia y varias zonas de Bogotá, donde hay mayor presencia de estratos 4 a 6, prevalece la visión del orden y la estabilidad.

Para conectar con el país real, los candidatos deben traducir los temas económicos al día a día de la gente, ofrecer seguridad en los barrios que es la que les importa a los estratos bajos, reconocer la informalidad como una realidad, fomentar programas sociales, y tener una presencia visible y oportuna.

El conflicto no es entre “izquierda” y “derecha”, sino entre quienes viven al día y quienes tienen una mayor holgura; mientras esa brecha persista, seguiremos votando por miedos distintos y hablando lenguajes que no se encuentran.

Abelardo y Paloma deberían analizar este mapa social con serenidad. No es el momento de enfrentarse, sino de comprender el país que desean gobernar y buscar un pacto de unión ojalá para la primera vuelta o, al menos, para la segunda, solo así se podrá lograr un mandato claro de quienes defienden la democracia para enfrentar el comunismo que llega unido y respaldado por el gobierno y las bandas criminales.

El Rincón de Dios

"Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me acogisteis" Mateo 25, 35.

domingo, 12 de abril de 2026

Cronica 1027

Un reto para la innovación agrícola

La Altillanura colombiana, con alrededor de trece millones de hectáreas y una población promedio de dos habitantes por kilómetro cuadrado, es una de las oportunidades estratégicas para impulsar un salto histórico en productividad agropecuaria, competitividad internacional y desarrollo sostenible. Sin embargo, este potencial no se materializará por sí solo, las inversiones requeridas son considerables debido a la escasa infraestructura, la adecuación de tierras, la rotación de cultivos, la silvicultura, la protección de la fauna y el respeto por los humedales. Esto exige proyectos agroindustriales de gran escala, unas treinta mil hectáreas es el ideal, respaldados por un marco jurídico estable y moderno.

La experiencia latinoamericana demuestra que la tecnología puede transformar territorios complejos y, Brasil es el ejemplo más cercano: agricultura de precisión, sensores, drones, riego automatizado, análisis satelital y modelos predictivos. Estas herramientas ya no son futuristas, son la base de la agricultura contemporánea; pero ningún inversionista apostará por tecnologías de alto costo si persisten la inseguridad jurídica, los procesos lentos de adjudicación y las normativas cambiantes que históricamente han afectado a la región.

No es indispensable ser propietario para desarrollar proyectos de gran escala. El modelo de los ingenios del Valle del Cauca lo confirma. Lo que sí es indispensable es la claridad normativa, la seguridad jurídica es esencial para el desarrollo de la innovación; sin claridad, ningún proyecto se consolida. Por ello, es urgente revisar las restricciones actuales —como las de la unidad agrícola familiar— y promover esquemas flexibles de asociación, arrendamiento y alianzas públicoprivadas.

Este llamado no se limita a la Altillanura. Regiones como Urabá y el Oriente antioqueño ya han demostrado que la modernización es posible cuando existe respaldo institucional. Urabá ha avanzado en tecnologías para banano, plátano y palma africana; el Oriente ha innovado en flores y aguacate. Ahora es necesario actualizar la legislación de restitución de tierras en Urabá y promover nuevas apuestas en el Oriente, como legumbres, piscicultura y agricultura vertical hidropónica, que en países como China ya reducen ciclos productivos de meses a semanas.

Colombia tiene el talento, la tierra y la tecnología, lo que falta es establecer claras reglas del juego, destrabar los cuellos de botella y generar confianza para atraer inversión de largo plazo. Si logramos ese equilibrio, la Altillanura —y otras regiones con enorme potencial— podrán convertirse en motores reales de desarrollo sostenible y seguridad alimentaria.

El Rincón de Dios

"La tierra es don de Dios, para ser cuidada y cultivada con responsabilidad, pensando en el bien común y las generaciones futuras." Anónimo

domingo, 5 de abril de 2026

Crónica 1026

Silencio cómplice

En Medellín presenciamos un episodio grotesco, la excarcelación de delincuentes como si la ciudad necesitara más actores para su melodrama. Estos individuos deberían rendir cuentas ante la justicia, pero vuelven a las calles con la alcahuetería oficial lo que sucede en vísperas electorales cuando la seguridad debería ser un compromiso innegociable. 

Lo más inquietante es el silencio incómodo y cómplice de los gremios que hoy prefieren el mutismo selectivo, la ciudadanía que observa resignada como si la inseguridad fuese un fenómeno meteorológico inevitable, los medios y candidatos callados o débiles, excepto Juan Lozano en la FM, Abelardo de la Espriella, el gobernador de Antioquia y el alcalde de Medellín que se atreven a torear el avispero, mientras las Fuerzas Armadas acuarteladas, parecen haber olvidado que su deber principal es la defensa de la Constitución. Ese silencio, que algunos llaman prudencia, es simplemente cobardía, el mejor aliado de los abusos de la “Paz Total”.

A este panorama hay que sumar el desencuentro del Gobierno con el Banco de la República, institución independiente por mandato constitucional que cumple su deber subiendo las tasas de interés para contener la inflación; pero cada decisión técnica se interpreta como una afrenta política, cuando la inestabilidad monetaria nos llevará al abismo del desorden económico. La inflación, no se combate con reproches públicos, discursos incoherentes, ni haciéndose la víctima, sino con herramientas eficaces así no generen aplausos.

El sector agrario sigue atrapado en un romanticismo improductivo en vez de fomentar tecnología avanzada, mecanización, biotecnología y sistemas de riego inteligentes, pero persisten reglamentaciones pensadas para un país que ya, en el campo, no existe. 

Nuestra patria avanza a trompicones, ciudades donde la seguridad se escurre entre los dedos, instituciones económicas sometidas a presiones indebidas y un campo que podría ser potencia, pero al que insiste en vestir con ropas del pasado; todo acompañado por el silencio de quienes deberían alzar la voz.

Las elecciones que se acercan exigen claridad, no resignación; instituciones firmes, no reproches; y, unos gremios, una ciudadanía y unos medios y candidatos que recuerden que callar es una forma de decidir; pero al revés. ¿Preferimos seguir con un gobierno comunista? eso tendremos si continuamos mudos siguiendo el camino al holocausto.

El Rincón de Dios

A mis amables lectores: Feliz Pascua de Resurrección

domingo, 29 de marzo de 2026

Crónica 1025

La Milagrosa presente en el adiós

Hay coincidencias que sin buscarlas llegan. En los días más duros, cuando la muerte de un hijo abre un abismo sin nombre, ciertos signos aparecen con una delicadeza que desconcierta. Nada explican ni resuelven, pero sostienen y, a veces, en medio del dolor, ese sostén es lo único que nos permite seguir respirando.

Nuestro hijo murió el catorce de marzo. Su tránsito comenzó en la Clínica Colombia en Bogotá, un lugar que solo después supimos que estaba consagrado a la Virgen de la Medalla Milagrosa; allí, sin preverlo, la vida nos detuvo.

Días más tarde fue trasladado a la clínica de cuidados paliativos de Cedritos donde lo ubicaron en una habitación del quinto piso, justo enfrente de una pequeña capilla y, allí, de nuevo, la Milagrosa estaba presente, silenciosa, constante.

Mi esposa, pensando en aliviar los dolores de la enfermedad de nuestro hijo, había llevado desde Medellín agua bendita. No cualquier agua, nuestra hija Sandra la había traído de París, la ciudad donde nació la devoción de la Milagrosa en 1830, cuando sor Catalina Labouré relató sus visiones. París, Bogotá, Cedritos: un triángulo improbable que se cerraba sin que nadie lo hubiera trazado.

Ya en casa, una vecina llegó a darnos el pésame y trajo un sufragio, en el cual, sin conocer nada de lo vivido, venía una Medalla de la Milagrosa. No para allí la cosa, una señora se le acerca a mi esposa en la misa de Ramos y le obsequia unas estampas, ¿de quién?  de la Virgen de la Medalla Milagrosa. Varias manos, una misma presencia.

El día de su muerte, la santa misa se celebró en honor al Señor de los Milagros de Buga, como si otra devoción profundamente arraigada quisiera abrazar ese instante final ¿la inspiró su hermano desde el cielo? Y, sus exequias, sin planearlo, tuvieron lugar el día de San José patrono de la buena muerte y guardián de las familias. Dos nuevos signos que se sumaron al hilo silencioso que veníamos percibiendo.

No buscamos convertir estos hechos en un mensaje sobrenatural, el duelo no necesita explicaciones, necesita compañía; pero creemos que, en ciertos umbrales, la vida habla en un lenguaje más sutil y, esta vez, decidimos escucharlo.

La repetición de la Milagrosa tampoco la vemos como un milagro, sino como algo más íntimo, un recordatorio de que en la noche más oscura hay señales que acompañan. La fe no borra el dolor, pero lo abraza y, quienes nos rodean, sin saberlo, se vuelven eco de lo que vivimos por dentro.

Nuestro hijo partió rodeado de amor y también rodeado de símbolos que millones han invocado en momentos de fragilidad. No sabemos si eso cambia algo, pero acompañar lo que duele es, quizá, la manera más humana de empezar a vivir con ello.

El Rincón de Dios

“El Señor está cerca de los quebrantados de corazón y salva a los de espíritu abatido.” Salmo 34:18

martes, 24 de marzo de 2026

Crónica 1024

Síntesis

Decidí hacer un resumen de las propuestas sensatas de varios grupos y reuniones con sectores políticos y empresarios que me llevaron a estas conclusiones:

Ganar elecciones y salvar la democracia deben estar alineados.

               Unidad real y relato central.

               Organización estratégica y reglas claras.   

Programa breve: “10 compromisos no negociables”

·      Empleo y seguridad

·      Salud y educación 

·      Tecnología agropecuaria y seguridad alimentaria

·       Austeridad y respeto a las instituciones

·      Seguridad jurídica y respeto a la empresa privada

Medidas claras y repetibles.

·      Campaña enfocada en la vida cotidiana, no polarización.

·      Traducir la democracia a beneficios concretos.

·      Mapear territorios, cuidar logística y multiplicadores.

·      Combatir desinformación antes, no después.

·      Liderazgo firme, sin odio, con diálogo.

Para salvar la democracia:

·      Defender reglas, no solo resultados.

·      No prometer saltarse la Constitución ni las cortes.

·      Educar políticamente y explicar la importancia del poder y prensa libre.

·      Bajar la polarización y rechazar el lenguaje de odio.

·      Firmar pactos de garantías democráticas y mecanismos de rendición de cuentas.

·      Fomentar una ciudadanía activa y participación diaria, no solo cada cuatro años.

Para finalizar, la estrategia de cara a la primera vuelta electoral debe ser precisa y bien definida. Durante la última semana antes de las elecciones es fundamental realizar una verificación exhaustiva para identificar cuál de los candidatos que defienden la democracia lidera las encuestas. Una vez determinado, el apoyo debe concentrarse en ese candidato otorgándole nuestro voto con el objetivo de tratar de asegurar la victoria en la primera vuelta. Este enfoque puede generar cierta desilusión entre quienes en ese momento tengan preferencias personales por otros candidatos, pero representa el camino más directo y efectivo para salvaguardar nuestra democracia.

El Rincón de Dios

“Que todo lo que hagáis sea hecho con amor.”  Corintios 16:14

lunes, 16 de marzo de 2026

Crónica 1023

Fórmula de liderazgo y rigor técnico

Debemos mantener una actitud crítica frente a la valía de las encuestas bajo la nueva ley que veo confusa. Su interpretación se distorsiona si no se revisa donde fueron realizadas y los resultados de una encuesta hecha en Tumaco difiere de la de Jericó porque el contexto local cambia y puede sesgar los resultados dependiendo de quiénes la contratan. El Pacto Histórico obtuvo su mayoría de votos en las elecciones de marzo en Nariño, Putumayo, Guaviare, Vaupés y Chocó, resultados que difieren de los obtenidos en Antioquia y la Zona Cafetera. Si las encuestas se enfocan en los primeros departamentos favorecerían a Cepeda mientras en los segundos a Abelardo o a Paloma. 

Esta Introducción respalda mi pensamiento sobre la fórmula de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo criticada por un sector de “derecha”, aunque para mí, solo hay dos opciones: comunismo o democracia. Cepeda va con el comunismo y Abelardo y Paloma con la democracia. 

Oviedo no es un mamerto, pertenece a una izquierda moderada y necesaria para que quepamos todos en nuestra patria, tampoco es una figura decorativa, ni se trata de un nombre puesto para llenar casillas, ni de un gesto para contentar a un sector político; es, más bien, la apuesta por un perfil diferente.

Lo que me gusta de Oviedo es su sentido estratégico, no es un comodín, representa una visión técnica, moderna y orientada a resultados que complementa la narrativa que Paloma ha tratado de construir, la presencia de alguien que entiende de gestión y planeación introduce un contrapeso saludable.

Nuestra política ha sufrido por años la fractura entre el discurso y la ejecución y Oviedo encarna la posibilidad de cerrar esa brecha. Su trayectoria no depende de maquinarias y apellidos sino de resultados verificables y honestidad a toda prueba.  En tiempos de desconfianza generalizada es un activo que no debemos subestimar así discrepemos de algunas de sus ideas o posiciones; nadie es moneda de oro para gustar a todos.

Lo interesante es que obliga a elevar el nivel del debate. Una fórmula que combina liderazgo político con rigor técnico invita a discutir el país desde otra óptica, menos consignas, más propuestas, menos ruido, más claridad. La técnica no es la solución a todos los problemas, pero sí de que las decisiones públicas deben tener fundamento.

Elegir un vicepresidente suele ser un ejercicio defensivo, evitar riesgos, calmar sectores, blindarse de enemigos. Aquí, en cambio, hay una apuesta por sumar capacidades, esa diferencia dice mucho sobre el tipo de gobierno que necesitamos, Oviedo no es la sombra de Paloma, ni su escudo, ni su cuota, es su complemento.

Solo hay dos candidatos con la fuerza para derrotar el comunismo y ambos tienen una excelente fórmula para acompañarlos: Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, el manejo de sus campañas nos iluminarán por cual votar.

El Rincón de Dios

“El que siembra justicia tendrá recompensa; su cosecha será la vida.” Proverbios 11:18

miércoles, 11 de marzo de 2026

Cronica 1022

La dignidad en el país de las sillas

En Colombia, la dignidad humana dejó de medirse por los derechos y comenzó a medirse por el mobiliario en los centros de salud. Esta dolorosa realidad se hizo evidente cuando mi hijo, en fase terminal de cáncer, tuvo que pasar cuatro días sentado en una silla, porque no había camillas. Durante ese tiempo, el dolor era audaz y la respuesta de las instituciones se repetía como un mantra: no hay, no alcanza, no se puede. Así, la resignación parece haberse convertido en una política pública. Después de mover cielo y tierra se logró su traslado a una habitación compartida mientras puede remitirse a otra clínica de cuidados paliativos si es que la suerte ayuda con una habitación disponible.

En una de mis visitas a la clínica, la desesperación me arrugó el corazón. Por los pasillos había más de cien pacientes en camillas y sillas en un espacio colapsado que recordaba un escenario de guerra. El país entero se ha transformado en una sala de espera interminable. Como tantos otros, mi hijo fue condenado a una silla, porque el sistema así lo decidió. Se trata de una verdadera tragedia, un crimen de lesa humanidad.

Lo que presencié es la consecuencia directa de un sistema de salud que está siendo desmantelado pieza por pieza. No hace falta ser un experto; basta con entrar a una clínica y percibir el colapso. Mientras se habla de “transformación”, lo único que de verdad cambia es la desesperación de los enfermos. Las promesas de “salvar el sistema” solo salvan el discurso y se culpa al pasado, el presente se deteriora en los pasillos de los hospitales.

La destrucción del sistema de salud no es una metáfora, es una realidad tangible. Se manifiesta en la falta de insumos, la improvisación permanente, la burocracia asfixiante y la incapacidad de garantizar lo mínimo indispensable. En cualquier país civilizado, lo mínimo sería que un paciente terminal no tuviera que pasar cuatro días en una silla.

Lo que vi fue una radiografía brutal: un Estado que juega a la revolución poniendo en riesgo la vida de los ciudadanos, un sistema que se desangra y una ciudadanía obligada a agradecer lo que antes era básico. La silla de mi hijo dejó de ser una simple anécdota para convertirse en un símbolo del derrumbe de un país donde la ideología prevalece.

Duele escribir estas palabras, pero duele mucho más vivir esta experiencia. Duele ver que la vida de un ser querido depende de un sistema que ya no funciona. Duele saber que, mientras los discursos se inflan, los pacientes se sientan, y esperan, y esperan, y esperan.

A pesar del colapso y la precariedad la clínica a la que acudimos sobresale por la calidad de atención y el compromiso de médicos y enfermeras quienes se esfuerzan diariamente y se desviven por ofrecer el mejor cuidado posible a los pacientes. Sin embargo, su labor se ve gravemente dificultada por la falta de recursos, la burocracia y la decadencia del sistema sanitario que impide el cumplimiento de lo mínimo necesario.

El Rincón de Dios

“Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación” Mateo 5:4.

lunes, 9 de marzo de 2026

Crónica 1021

Gobierno espurio

Las vías por las que un gobierno llega al poder son diversas, surgen legítimamente del mandato ciudadano en las urnas; o a partir del consenso entre distintos sectores sociales; pero también existen gobiernos, como el nuestro, que logra consolidarse con maniobras discutibles, financiación a través de fuentes opacas, superación de los topes legales y tácticas que ocultan su falta de legitimidad. Este desgobierno es espurio, su origen está marcado por la duda moral, socava la confianza o cree, como aseguraba el Dr. Darío Echandía, que la gente es pendeja.

La raíz del problema está en el método, su base es frágil, busca blindarse, restringe el diálogo, descalifica la crítica y convierte la discrepancia en amenaza. La política deja de ser un espacio de construcción colectiva para transformarse en un escenario de vigilancia donde la voz independiente es vista como un riesgo que debe neutralizarse. Así, la institucionalidad pierde su función de contrapeso y se transforma en fachada, como algunas entidades “de bolsillo” que, lejos de garantizar justicia, retrasan o archivan imputaciones que deberían proceder contra el delito. Además, ignoran los diálogos o videos difundidos por los medios, desestimando, haciendo esguinces, ocultando o desapareciendo pruebas para esclarecer la verdad.

Lo inquietante es la habilidad para distraer con discursos que simulan normalidad, destacan las galaxias, hablan de estabilidad mientras siembran incertidumbre; promete unidad mientras profundiza polarización; invocan la ley, pero solo para interpretarla a su conveniencia, y miente sin rubor alguno. Su retórica funciona como escudo, si repite lo suficiente que todo está bien logrará convencer a algunos, pero la ciudadanía, incluso cuando guarda silencio, no es ingenua, percibe el desgaste y la distancia entre lo que se promete y lo que se ejecuta.

Un gobierno espurio no teme tanto a la oposición como a la memoria colectiva, esta recuerda el origen del poder, las promesas hechas y los compromisos incumplidos, por ello busca saturar el debate público con ruido, polémicas y distracciones para desviar la atención. Pero la falta de legitimidad no se resuelve con propaganda sino con hechos.

Este desgobierno no será eterno. Su legado es un país dividido, instituciones debilitadas, una economía en cuidados intensivos, la ciudadanía agotada y también deja una lección fundamental: la democracia no se defiende sola, requiere vigilancia, participación y una ciudadanía que no renuncie a exigir transparencia y respeto por las reglas del juego. Finalmente, no es solo espurio el desgobierno, sino la sociedad que se resigna.

La jornada electoral depuro candidaturas, pero la tarea no es fácil, hay que derrotar a Cepeda que es más peligroso que el presidente. El Pacto Histórico logró mantenerse unido pese a Roy Barreras y a Pinturita que no lograron dividirlo. ¡Compatriotas, es ahora o nunca!

El Rincón de Dios

"Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados." Mateo 5:6

martes, 3 de marzo de 2026

Cronica 1020

¿Este el perfil que Colombia necesita para salir de la crisis?

En la fauna política nacional existe un espécimen fascinante: Cepeda, el político profesional que ha vivido tantos años del Estado que podría pedir pensión por antigüedad, aunque jamás ha administrado ni una fotocopiadora. Es un fenómeno digno de estudio, vive del presupuesto público, respira burocracia y se alimenta de discursos, pero no ha tenido contacto con la difícil tarea de gestionar algo que produzca resultados.

Su hoja de vida es impecable… siempre y cuando uno no busque experiencia gerencial. Ahí el documento es desértico: ni una alcaldía, una secretaría, una dirección técnica, ni nada donde haya tenido que responder por indicadores, metas o presupuestos.  Su mayor logro administrativo ha sido firmar la asistencia a las sesiones del Congreso.

Eso sí, en el arte de la narrativa política es un maestro. Ha construido una imagen de defensor, de opositor, de vigilante moral del país. Ha estado en marchas, audiencias, debates, foros, conversatorios y ruedas de prensa. Ha opinado, sobre todo. Ha denunciado todo. Ha criticado todo. Pero gobernar, lo que se dice gobernar, jamás.

Y ahora, en plena crisis nacional, cuando el país necesita gestores capaces de tomar decisiones difíciles, aparece como opción “natural” para liderar. Como si la simple acumulación de años en el Congreso, perseguir sin cuartel al presidente Uribe, su formación académica y comunista detrás de la cortina de hierro y su pertenencia a las Farc que aparece en los computadores y memorias de ‘Raül Reye’ que Interpol y los Estados Unidos aseguran que no fueron manipulados, fuese equivalente a un doctorado en administración pública. Como si la militancia fuese experiencia ejecutiva. Como si hablar de paz o justicia fuera lo mismo que manejar un presupuesto deficitario o un sistema de salud colapsado.

El país está incendiado, pero algunos creen que la solución es entregar el extintor a quien nunca ha apagado ni una vela. Es un acto de fe admirable confiar en que alguien sin experiencia gerencial podrá dirigir un Estado que exige decisiones rápidas, técnicas y medibles.

La política colombiana arrastra numerosos problemas y, quizá el más grave, sea esa tendencia a equiparar años de presencia con competencia, y palabras grandilocuentes con gestión. El país no necesita más especialistas en oratoria; necesita administradores eficaces, ejecutores, personas que comprendan que gobernar va mucho más allá de los discursos y que no se trata simplemente de un poema.

El Rincón de Dios

“Por sus frutos los conoceréis.”  Mateo 7:16

domingo, 1 de marzo de 2026

Guía sencilla para las elecciones del 8 de marzo

Las elecciones del 8 de marzo son una oportunidad crucial para el país. Es esencial elegir un Congreso responsable y comprometido, que respalde al próximo gobierno en la tarea de impulsar reformas impopulares, pero necesarias para restablecer la hoy deteriorada democracia.

¿Cómo marcar correctamente el tarjetón?

El próximo 8 de marzo, estamos llamados a participar en las elecciones que definirán el rumbo político del país. Es fundamental acudir a las urnas informados y preparados, comprendiendo la importancia de cada voto. Esta guía pretende ayudarte a ejercer tu derecho de manera consciente y responsable, recordando el peso que tiene tu decisión en el futuro de nuestra democracia. 

  • Listas cerradas: Marca únicamente el logo o recuadro del partido de tu preferencia. No marques ningún candidato individual, ya que el orden lo establece el partido. Una sola marca clara en el recuadro del partido basta. Lo usual es una X.
  • Listas abiertas: Marca el logo o recuadro del partido y, si lo deseas, también el número del candidato preferido dentro de ese partido. Si solo marcas el partido, tu voto es para la lista; si marcas partido y candidato, el voto cuenta para ambos.
  • Consulta en el tarjetón: Ubica el espacio destinado a las consultas interpartidistas o internas. Realiza una única marca en el recuadro del candidato o partido que apoyas, siguiendo las instrucciones específicas. No hagas marcas fuera del área de la consulta, ya que esto anula tu voto. Si no deseas participar en la consulta, anula el tarjetón marcándolo todo con una "X" para evitar posibles fraudes.

Recomendaciones finales

Votar es un acto de responsabilidad. Hazlo con calma, claridad y convicción para que tu voto sea válido y cuente en el proceso democrático.

Participa con ilusión. ¡Tu voto cuenta para construir el futuro que deseas para la patria! Recuerda que solo hay dos opciones: el comunismo que ha sido un desastre administrativo y la mayor corrupción en décadas, o la democracia. Mira con paciencia que te ofrece el primero y que garantías te da antes de botar tu voto. 

El Rincón de Dios

"La verdad os hará libres" Juan 8:32. Actuar con responsabilidad y honestidad en las elecciones es un reflejo de nuestro compromiso cristiano con la justicia y el bien común.

Crónica 1033

Una elección decisiva Estas serán las elecciones más importantes de nuestra historia, en ellas, más que un enfrentamiento entre candidatos s...