Una oportunidad histórica para Urabá
La entrada en servicio de Puerto Antioquia y la culminación prevista para el próximo año de la vía al mar con las obras del túnel del Toyo, convertirán a Urabá en una plataforma estratégica para fortalecer la seguridad alimentaria y ampliar la exportación de productos agropecuarios.
El banano sigue siendo el pilar productivo de la región, con 32.465 hectáreas cultivadas, el año anterior sus exportaciones alcanzaron 81,9 millones de cajas y la productividad regional creció a un ritmo superior al promedio nacional.
A este liderazgo se suman otros renglones importantes: el plátano ocupa 36.000 hectáreas y sostiene a más de 7.000 familias; la palma aceitera cubre 12.000 hectáreas y las nuevas tecnologías auguran un desarrollo exitoso; el cacao alcanza 10.446 hectáreas; la región cuenta, además, con el mayor cultivo de piña del país, el segundo hato de búfalos y 15.000 hectáreas de arroz con una condición hídrica privilegiada durante todo el año.
El potencial de crecimiento es inmenso. Según el Plan de Ordenamiento Territorial Agropecuario, Urabá cuenta con cerca de 350.000 hectáreas con posibilidades de expansión, aptas para cultivos como maracuyá, limón Tahití, arroz, cúrcuma, jengibre, granadilla, pitahaya y mangostino.
La ganadería es otro eje estructural. Urabá posee el hato bovino mayor de Antioquia con más de 626.000 cabezas distribuidas en 8.200 fincas. Esta base abre espacio para impulsar modelos silvopastoriles, carne certificada y cadenas de lácteos con mayor valor agregado.
A este potencial productivo se suma un factor decisivo, la logística. Urabá es una plataforma exportadora natural: Puerto Antioquia y la conexión vial con el centro del país permitirán que los productos agrícolas lleguen a los mercados internacionales con menores costos y tiempos, una ventaja que pocas regiones agrícolas de la patria reúnen en igual proporción.
El principal desafío está en el ordenamiento institucional. La actualización catastral es clave para organizar el territorio, atraer inversión y garantizar seguridad jurídica a productores y empresas y, de especial importancia, revisar la Ley 70 relacionada con los territorios afro del Chocó y Antioquia para facilitar un desarrollo agropecuario ordenado, sostenible y compatible con las realidades sociales de esas regiones.
Urabá no es solo una región agrícola: es la puerta de entrada para que el país dé el salto hacia una agricultura moderna, exportadora y sostenible. Colombia necesita una despensa estratégica y Urabá ya cuenta con el suelo, el clima, la ubicación, la tecnología y la gente para convertirse en ella.
El Rincón de Dios
“La medida del amor es amar sin medida”. San Agustín