viernes, 15 de mayo de 2026

Crónica 1032

Manual de Supervivencia para el país

Arreglar el país después de esta pésima administración de decisiones erráticas, carente de coordinación e inspirada en los "trinos de la nube galáctica de madrugada", exigirá capacidad de ejecución carente en el candidato del gobierno.  

La improvisación, la rotación desmedida de ministros y ejecutivos en cargos clave, entidades sin rumbo y las decisiones erróneas, obligarán a restaurar lo básico. Gobernar exige la garantía de que las instituciones vuelvan a operar sobre la base de resultados.

Las reformas a la salud la llevaron a la tirantez del sistema, la incertidumbre y el deterioro en la atención. Restablecer la confianza requerirá concentrarse en lo urgente, asegurar la continuidad del servicio, estabilizar la red hospitalaria, corregir fallas de gestión y volver al cauce de lo que eficientemente funcionaba. 

En seguridad, la distancia entre el discurso oficial y la realidad territorial fomentó el debilitamiento de la autoridad, estimuló las economías ilegales y la reorganización de los grupos armados, lo que exigirá retomar el control institucional, la presencia del Estado y, lo no negociable, la ley, que debe aplicarse en todo el territorio sin convertirla en una metáfora como viene sucediendo.

En economía, la inversión perdió su impulso, numerosos proyectos se estancaron y la conversación pública se convirtió en disputas populistas en lugar de enfocarse en la productividad, el empleo y el crecimiento. Para recuperarlos, se requerirán señales claras y un ambiente donde emprender e invertir sea compatible con la confianza. 

El campo requiere visión moderna, la productividad no se logra con el romanticismo sino con conectividad, crédito dirigido, asistencia técnica, agricultura de precisión, seguridad jurídica e integración con la tecnología del siglo XXI de la que hay ejemplos en Holanda, Isrrael, India, Vietnam, Brasil, Argentina y algunas en Colombia; es una gran oportunidad estratégica para la cual tenemos las bases, la tierra y el talento humano.

Nos queda un país fatigado por la polarización, el mayor endeudamiento desde la guerra de los mil días y el enfrentamiento permanente que, para reconstruirlo, será necesario reducir el ruido, recurrir a la deliberación racional y recordar que la gobernabilidad depende de la gestión y del tono con que se ejerza el poder. 

No buscamos promesas redentoras, solo dirección, capacidad de gestión, recorte del gasto, eliminar ministerios inútiles, acabar con los contratos de prestación de servicios, reformar la Comisión de Acusaciones, modificar las reglas de la elección de magistrados para garantizar los contrapesos de control a largo plazo, excluir la reposición de votos convertida en negocio de ciertos "candidatos" para recuperar el horizonte. 

Olvidemos nuestros egos, necesitamos el voto consiente contra el marxismo. El espejo que ignoramos mirar lo tenemos al lado: Cuba, Venezuela y Nicaragua.

El Rincon de Dios

“La paz es futo de la justicia y el esfuerzo común” San Juan Pablo II

jueves, 7 de mayo de 2026

Crónica 1031

¿Podemos fiarnos de las encuestas?

Las encuestas de ahora parecen un sainete, cada una imagina su propio relato, elige protagonistas y afirma revelar “la verdad”; pero hay algo que muchos ignoran, no solo miden la realidad, sino que algunas la fabrican, como en cualquier encargo, “el que pone la plata pone las condiciones”.

No queremos aseverar que las encuestadoras manipulan los resultados burdamente, es más sutil, los datos los determinan la selección del territorio, el tipo de muestreo, la manera de formular las preguntas y hasta el orden en que se hacen y, eso, puede inclinar la balanza sin alterar los números. Una encuesta hecha en estratos 4, 5 y 6 contará una historia diferente a la realizada en barrios periféricos, municipios donde dominan los grupos armados ilegales o zonas rurales donde la gente desconfía de cualquier persona con un formulario y, hasta del joven que las hace; pueden ser “técnicamente válidas”, pero no representan la realidad del país.

Se suma lo que rara vez se discute, las encuestas son financiadas por campañas, medios o grupos económicos con intereses definidos y, aunque las firmas serias insisten en su independencia, el cliente influye, así sea indirectamente en el enfoque y, este en política, es casi todo.

El problema no es que existan encuestas, radica en la fe ciega con la que muchos las leen, lo hacen como si fueran radiografías del país cuando en realidad son fotografías tomadas desde ángulos distintos, en fechas diferentes o con intenciones distintas. Una encuesta puede ser rigurosa y útil, o puede convertirse en un instrumento propagandístico que no dice “vote por X”, pero sugiere que “todo el mundo ya lo está haciendo”.

En un país desigual como el nuestro, donde la opinión no es uniforme sino dividida u obligada por los grupos armados, la pregunta no es qué dice la encuesta, sino dónde se hizo: ¿a quién escuchó?, ¿qué territorios se incluyeron o evitaron?, ¿qué silencios se ocultaron?, ¿quiénes y como se tomaron los datos? 

Para confiar en una encuesta, debemos analizarla con profundidad y buen juicio, ¿quién la realizó?, ¿la muestra representa la diversidad del país? y, para ello, es fundamental tener el acceso a los datos completos para evitar interpretaciones torcidas, solo así se podrá valorar su credibilidad.

Las encuestas seguirán existiendo e influyendo, lo mínimo que podemos es mirar la honestidad de la encuestadora, la metodología y la transparencia, lo demás depende de nosotros. El refrán es claro: “no comamos cuento”, revísemoslas con seriedad y a fondo.

El Rincón de Dios

“La verdad es como un río, cuanto más claro, más profundo.”  San Agustin

viernes, 1 de mayo de 2026

Crónica 1030

La importancia de la unión para las elecciones

Nos encontramos en una encrucijada política donde existen dos alternativas, una es comunista radical, estatista, demoledora de la economía y la empresa privada cuyo candidato fue entrenado en Bulgaria en como perpetuarse en el poder. Los oponentes son defensores de la democracia, la propiedad privada y las empresas que generan empleo riqueza y bienestar, en la que dos candidatos, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, compiten entre sí. El sector comunista acude a las urnas con un solo candidato y una narrativa populista, mientras el sector democrático llega dividido poniendo en peligro que los sueños del país se entreguen al adversario.

El escenario petrista está marcado por la incertidumbre institucional, la presión sobre las instituciones y el cansancio de una ciudadanía que ha ignorado mirar al espejo que tenemos en Cuba, Nicaragua y Venezuela, así, la división se convierte en un acto de irresponsabilidad histórica; debe reconocer que, ante un proyecto político disciplinado, la estrategia debe ser la unión y la responsabilidad es llegar a la primera vuelta electoral con una candidatura única capaz de infundir principios de democracia liberal, economía abierta, seguridad ciudadana y respeto institucional.

Cada voto disperso es uno perdido, y una candidatura con opciones precarias representa un regalo para el adversario. Mantener dos aspiraciones similares diluye las posibilidades cuando lo que necesitamos es una voz unificada capaz de enfrentar un proyecto político extremadamente peligroso que ha sabido unirse.

La responsabilidad recae directamente sobre Abelardo, Paloma y el expresidente Uribe que deben interpretar las encuestas con rigor, escuchar a sus equipos con serenidad y entender la grandeza política que, en ocasiones como esta, consiste en saber dar oportunamente un paso al costado. 

Solo si Abelardo y Paloma convergen alrededor de una candidatura única y robusta evitarían lamentar su incapacidad para actuar con sentido de país. El tiempo está de su lado, pero no es abundante. La unidad no es simbólica, sino la estrategia capaz de impedir que avancemos hacia un modelo mordaz para el futuro de la patria.

Abelardo de la Espriella y su fórmula vicepresidencial han logrado consolidar una ventaja en las encuestas, reflejando el respaldo de un sector importante del electorado que busca estabilidad y garantías institucionales y, Paloma, va mejorando la tendencia y el respaldo de la maquinaria política. 

La fortaleza de Iván Cepeda radica en el apoyo y gastos desmedidos del gobierno interesado en dejar a su sucesor en el poder, y otros aportes de procedencia desconocida. Los topes de campaña nada importan, la Comisión de Acusaciones es inútil como lo vimos en este gobierno y en el de Ernesto Samper.

El Rincón de Dios

“Dios nos llama a ser uno; solo en la unidad hallamos la fuerza para defender el bien común.” Anónimo

sábado, 25 de abril de 2026

Crónica 1029

La demolición del sistema de salud

La designación de Jorge Iván Ospina en la fracasada Nueva EPS y de Daniel Quintero como superintendente nacional de salud no sorprende, confirma la decisión del líder galáctico que nos desgobierna de no mejorar el sistema de salud, lo dinamita desde adentro. Basta mirar las alcaldías de Ospina y Quintero plenas de fallas administrativas y procesos judiciales, para entender que sus nombramientos solo buscan obediencia política y responden a un propósito claro, terminar de demolerlo.

El sistema que en este desgobierno ya venía en cuidados intensivos, Petro y sus adláteres decidieron desconectarlo. A los problemas financieros, las reformas truncadas y los desacuerdos institucionales, ahora se suma una estrategia diseñada para un ilusionista mediocre, hacer desaparecer lo que ya no existe.

La improvisación es la política pública, el gobierno envía señales que profundizan la incertidumbre y, nombrar personajes con historiales tan cuestionados, no es un error, es un mensaje claro, la lógica estorba y la lealtad manda.

Entre tanto, la realidad hospitalaria nos muestra un retrato del colapso. La demanda en varias regiones llega al150%, los pacientes deben ser atendidos en sillas, camillas en pasillos y ambulancias convertidas en salas de espera móviles donde enfermos graves permanecen hasta varios días. La ruina de las EPS anunciada en el chu, chu, chu…, la escasez de medicamentos y la atención deficiente ligada a los malabares que deben hacer los profesionales de la salud para atender a los enfermos en estas condiciones, no son síntomas aislados, son la evidencia de un sistema que se desangra mientras quienes deberían salvarlo juegan a la política barata.

Cuando la gestión se convierte en un asunto político y los títulos académicos provienen de universidades de garaje, se valora más el prontuario que la experiencia y las decisiones dejan de ser estratégicas para transformarse en maniobras oportunistas para bloquear el avance hacia un sistema de salud sostenible centrado en el paciente, práctica que viola gravemente la dignidad humana. 

Lo increíble no es el caos; es que todavía haya quienes aún esperan transparencia y respeto por lo lógico. En un país de más de 50 millones de habitantes donde el sistema de salud atendía más del 94% de la población, los nombramientos que hace este gobierno están calculados para profundizar la crisis: es cuidadosamente orientado a terminar de hundir un sistema que está siendo abatido a los trancazos.

El Rincón de Dios

“Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres” Colosenses 3:23.

domingo, 19 de abril de 2026

Crónica 1028

Las elecciones entre dos países

Solemos identificar la polarización como un conflicto ideológico cuando la realidad es una división económica y social. El voto está ceñido al barrio de residencia, el nivel de ingresos y las expectativas personales, los estratos 1, 2 y 3 viven un país diferente al de los estratos 4, 5 y 6.

Para aproximadamente el 70% de la población urbana, la política está directamente ligada a la supervivencia y, las decisiones electorales, se toman basadas en el costo del mercado, el arriendo, el transporte y la seguridad del barrio. Diversos análisis coinciden en que sus prioridades son el costo de vida, la informalidad laboral, la seguridad barrial, los programas que alivian la economía diaria y una profunda desconfianza institucional fruto de años de promesas incumplidas.

En estos sectores, el voto es más emocional y responde a urgencias inmediatas y, por ello, los mensajes de cambio, redistribución y ruptura con el sistema encuentran terreno fértil, especialmente cuando se alimentan con subsidios. 

En los estratos medios-altos y altos, la visión es distinta, gira en torno a la estabilidad, la inversión, la empresa privada, la educación, la salud, la macroeconomía, la seguridad urbana y rural, las reformas graduales y la competitividad. En estos grupos, el voto lo motiva, diría yo, el temor al desorden.

En las regiones del Pacífico y Caribe, donde predominan los estratos 1 a 3, suelen tener mayor fuerza las propuestas redistributivas y, en el Centro, el Eje Cafetero, Antioquia y varias zonas de Bogotá, donde hay mayor presencia de estratos 4 a 6, prevalece la visión del orden y la estabilidad.

Para conectar con el país real, los candidatos deben traducir los temas económicos al día a día de la gente, ofrecer seguridad en los barrios que es la que les importa a los estratos bajos, reconocer la informalidad como una realidad, fomentar programas sociales, y tener una presencia visible y oportuna.

El conflicto no es entre “izquierda” y “derecha”, sino entre quienes viven al día y quienes tienen una mayor holgura; mientras esa brecha persista, seguiremos votando por miedos distintos y hablando lenguajes que no se encuentran.

Abelardo y Paloma deberían analizar este mapa social con serenidad. No es el momento de enfrentarse, sino de comprender el país que desean gobernar y buscar un pacto de unión ojalá para la primera vuelta o, al menos, para la segunda, solo así se podrá lograr un mandato claro de quienes defienden la democracia para enfrentar el comunismo que llega unido y respaldado por el gobierno y las bandas criminales.

El Rincón de Dios

"Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me acogisteis" Mateo 25, 35.

domingo, 12 de abril de 2026

Cronica 1027

Un reto para la innovación agrícola

La Altillanura colombiana, con alrededor de trece millones de hectáreas y una población promedio de dos habitantes por kilómetro cuadrado, es una de las oportunidades estratégicas para impulsar un salto histórico en productividad agropecuaria, competitividad internacional y desarrollo sostenible. Sin embargo, este potencial no se materializará por sí solo, las inversiones requeridas son considerables debido a la escasa infraestructura, la adecuación de tierras, la rotación de cultivos, la silvicultura, la protección de la fauna y el respeto por los humedales. Esto exige proyectos agroindustriales de gran escala, unas treinta mil hectáreas es el ideal, respaldados por un marco jurídico estable y moderno.

La experiencia latinoamericana demuestra que la tecnología puede transformar territorios complejos y, Brasil es el ejemplo más cercano: agricultura de precisión, sensores, drones, riego automatizado, análisis satelital y modelos predictivos. Estas herramientas ya no son futuristas, son la base de la agricultura contemporánea; pero ningún inversionista apostará por tecnologías de alto costo si persisten la inseguridad jurídica, los procesos lentos de adjudicación y las normativas cambiantes que históricamente han afectado a la región.

No es indispensable ser propietario para desarrollar proyectos de gran escala. El modelo de los ingenios del Valle del Cauca lo confirma. Lo que sí es indispensable es la claridad normativa, la seguridad jurídica es esencial para el desarrollo de la innovación; sin claridad, ningún proyecto se consolida. Por ello, es urgente revisar las restricciones actuales —como las de la unidad agrícola familiar— y promover esquemas flexibles de asociación, arrendamiento y alianzas públicoprivadas.

Este llamado no se limita a la Altillanura. Regiones como Urabá y el Oriente antioqueño ya han demostrado que la modernización es posible cuando existe respaldo institucional. Urabá ha avanzado en tecnologías para banano, plátano y palma africana; el Oriente ha innovado en flores y aguacate. Ahora es necesario actualizar la legislación de restitución de tierras en Urabá y promover nuevas apuestas en el Oriente, como legumbres, piscicultura y agricultura vertical hidropónica, que en países como China ya reducen ciclos productivos de meses a semanas.

Colombia tiene el talento, la tierra y la tecnología, lo que falta es establecer claras reglas del juego, destrabar los cuellos de botella y generar confianza para atraer inversión de largo plazo. Si logramos ese equilibrio, la Altillanura —y otras regiones con enorme potencial— podrán convertirse en motores reales de desarrollo sostenible y seguridad alimentaria.

El Rincón de Dios

"La tierra es don de Dios, para ser cuidada y cultivada con responsabilidad, pensando en el bien común y las generaciones futuras." Anónimo

domingo, 5 de abril de 2026

Crónica 1026

Silencio cómplice

En Medellín presenciamos un episodio grotesco, la excarcelación de delincuentes como si la ciudad necesitara más actores para su melodrama. Estos individuos deberían rendir cuentas ante la justicia, pero vuelven a las calles con la alcahuetería oficial lo que sucede en vísperas electorales cuando la seguridad debería ser un compromiso innegociable. 

Lo más inquietante es el silencio incómodo y cómplice de los gremios que hoy prefieren el mutismo selectivo, la ciudadanía que observa resignada como si la inseguridad fuese un fenómeno meteorológico inevitable, los medios y candidatos callados o débiles, excepto Juan Lozano en la FM, Abelardo de la Espriella, el gobernador de Antioquia y el alcalde de Medellín que se atreven a torear el avispero, mientras las Fuerzas Armadas acuarteladas, parecen haber olvidado que su deber principal es la defensa de la Constitución. Ese silencio, que algunos llaman prudencia, es simplemente cobardía, el mejor aliado de los abusos de la “Paz Total”.

A este panorama hay que sumar el desencuentro del Gobierno con el Banco de la República, institución independiente por mandato constitucional que cumple su deber subiendo las tasas de interés para contener la inflación; pero cada decisión técnica se interpreta como una afrenta política, cuando la inestabilidad monetaria nos llevará al abismo del desorden económico. La inflación, no se combate con reproches públicos, discursos incoherentes, ni haciéndose la víctima, sino con herramientas eficaces así no generen aplausos.

El sector agrario sigue atrapado en un romanticismo improductivo en vez de fomentar tecnología avanzada, mecanización, biotecnología y sistemas de riego inteligentes, pero persisten reglamentaciones pensadas para un país que ya, en el campo, no existe. 

Nuestra patria avanza a trompicones, ciudades donde la seguridad se escurre entre los dedos, instituciones económicas sometidas a presiones indebidas y un campo que podría ser potencia, pero al que insiste en vestir con ropas del pasado; todo acompañado por el silencio de quienes deberían alzar la voz.

Las elecciones que se acercan exigen claridad, no resignación; instituciones firmes, no reproches; y, unos gremios, una ciudadanía y unos medios y candidatos que recuerden que callar es una forma de decidir; pero al revés. ¿Preferimos seguir con un gobierno comunista? eso tendremos si continuamos mudos siguiendo el camino al holocausto.

El Rincón de Dios

A mis amables lectores: Feliz Pascua de Resurrección

Crónica 1032

Manual de Supervivencia para el país Arreglar el país después de esta pésima administración de decisiones erráticas, carente de coordinación...