martes, 16 de septiembre de 2025

Cronica 995

La paz que cultiva coca

“Para atrás, como el cangrejo”, decía mi madre cuando nos portábamos mal. Y no hay frase que describa mejor el retroceso que ha sufrido Colombia en la lucha contra el narcotráfico, gracias a una cadena de decisiones políticas que parecen sacadas de una tragicomedia.

Todo empezó con el gobierno de Juan Manuel Santos, quien, en su afán por complacer a unos bandidos que luego le hicieron pistola con los dedos de los pies, incluyó en el acuerdo de paz de 2016 la prohibición de la fumigación con glifosato. ¿La razón? Un informe que sugería que el químico podría causar cáncer. Pero, curiosamente, ese riesgo solo aplicaba si se usaba en cultivos de coca ubicados en zonas selvática, es decir, el peligro allí era para los micos. En los cultivos alimenticios en zonas pobladas, el glifosato era milagrosamente inocuo.

Como era de esperarse, los cultivos de coca pasaron de unas 40.000 hectáreas en el momento de firmar la “paz” a unas 200.000 al final del mandato de Santos.

A Petro eso le pareció fantástico. Para él, la coca es menos dañina que el whisky. Y con sus camaradas de lucha —las Farc, el ELN y otros secuaces— debía construir la “exitosa Paz Total”, que permitió que los cultivos ilícitos llegaran hoy a unas 330.000 hectáreas. Los traquetos, no guerrilleros como se quieren mostrar, dominan más de 700 municipios, y Colombia produce el 70% de la coca que se consume en el mundo.

¿Fumigación? Ni hablar. ¿Erradicación manual? Un chiste. ¿Incautaciones? Solo cuando los narcos se hacen los de la oreja mocha. Claro, las cifras parecen mayores que antes: no es lo mismo la producción de 40.000 hectáreas que la de 330.000; pero los gringos no son pendejos.

Para animar el sainete, Petro defiende a Maduro, catalogado como jefe del Cartel terrorista de los Soles —que para él no existe— y crea, mediante memorándum, una zona bilateral en el Catatumbo con 50.000 hectáreas de coca que abastece al cartel “inexistente”, con salida directa por Venezuela.

Ahí no paran las cosas. En sus deshilvanados discursos de odio, Petro critica a Donald Trump, el hombre más poderoso del mundo —aunque no lo crea—. Como digo yo: jugando fútbol con la lonchera.

Con la obvia desertificación quedamos como reyes: en la lista negra al lado de Afganistán, Birmania, Venezuela y Bolivia, gran orgullo para nuestra patria y su desgobierno. ¡Petro es un bacán!

El Rincón de Dios

“Mi pasado, Señor, lo confío a tu misericordia, mi presente a tu amor, mi futuro a tu providencia” .

martes, 9 de septiembre de 2025

Crónic

Ganadería sostenible, el campo que la ley no ve

La validación de la Corte Constitucional a la Ley Agraria enfrenta el campo a otra batalla, ser comprendido. La implementación de esta ley queda en manos de burócratas ideologizados que desconocen el mundo agropecuario. En su narrativa, la ganadería es vista como el “gran contaminante del planeta”, en sintonía con el pensamiento de nuestro mandatario galáctico. Ignoran que estas tecnologías no son promesas, ya están en marcha y surgen ganaderías con emisiones mínimas o nulas al aplicarlas correctamente.

El silvopastoreo modular —con callejones forestales de especies nativas o comerciales como guamo, acacia, eucalipto o pino tropical— ha demostrado su eficacia. Sembrados entre 400 y 600 árboles por hectárea con distancias de 8 a 12 metros, este sistema mejora la productividad y minimiza el impacto ambiental. 

Las prácticas modernas incluyen drones para aforos y planificación de rotación de praderas; plataformas digitales para trazabilidad ambiental y certificación de carbono neutro; biodigestores para el tratamiento de estiércol y generación de biogás cuando hay estabulación; paneles solares para electrificación de cercas y bombeo de agua; compostaje y reutilización de residuos orgánicos como fertilizante; razas adaptadas como Brangus y Romosinuano, entre otras; sombra natural y acceso permanente a agua limpia. 

En los sistemas silvopastoriles intensivos por la mejor conversión alimenticia la ganancia de peso en novillos puede alcanzar hasta 650 gramos/día, comparado con 250 gramos/día en sistemas convencionales; permiten triplicar o cuadruplicar la capacidad de carga animal por hectárea respecto a la ganadería extensiva tradicional, aunque los valores varían según el tipo de suelo, clima, especies forrajeras y manejo.

Mientras se repite el mantra de que “la ganadería contamina”, miles de productores implementan tecnologías limpias, regenerativas y eficientes; pero desde los escritorios capitalinos se legisla como si el campo fuera un obstáculo, no una solución. La sostenibilidad no se impone, se construye desde el conocimiento.

Estos son dos ejemplos claros: 

Izbeth González – Cundinamarca – Beneficiaria del proyecto de Ganadería Sostenible de FEDEGÁN, rehabilitó tierras degradadas, aumentó la biodiversidad y mejoró la productividad de su finca. 

Proyecto Corrientes – Argentina – Reconocido por la FAO, este proyecto logró aumentar la producción de carne en un 74% mientras reducía la intensidad de emisiones en un 21%. Se aplicaron prácticas de manejo de pasturas, rotación planificada y captura de carbono. Objetivo, carbono cero con la combinación de árboles y pastizales.

El Rincón de Dios

“Dios abre caminos donde no los hay. Cuando todas las puertas se te cierren, solo espera y confía”.

martes, 2 de septiembre de 2025

Cronica 993

Colombia ante el espejo: ¿diplomacia o complicidad?

Invocar la integración latinoamericana o una salida pacífica a la crisis venezolana no justifica el respaldo del presidente Gustavo Petro al régimen espurio de Nicolás Maduro. Esta postura plantea serios interrogantes sobre la política exterior colombiana. ¿Es legítimo enviar tropas para apoyar un gobierno señalado por narcotráfico y terrorismo? ¿Es legal y constitucional esta orden? Y si no lo es, ¿puede el ministro de Defensa acatarla? mi paso por la Escuela Militar me enseñó que una orden ilegal no debe cumplirse.

Las implicaciones son profundas: soberanía comprometida, seguridad fronteriza debilitada y relaciones tensas con aliados históricos como Estados Unidos. La política exterior no puede estar guiada por afinidades ideológicas ni nostalgias revolucionarias. Colombia necesita una diplomacia firme, ética y estratégica que defienda los derechos humanos, la democracia y los intereses nacionales. El respaldo a Maduro no cumple con ninguno de estos criterios.

Tras una eventual ofensiva contra el Cartel de los Soles en Venezuela, no sería sorprendente que Trump dirija la mirada hacia Colombia. El ELN, las disidencias de las FARC y el Clan del Golfo representan estructuras criminales con fuerte presencia en el narcotráfico internacional, lo que encajaría en la narrativa de “guerra contra las drogas” promovida por Estados Unidos. 

Esta posibilidad abre un escenario complejo: por un lado, podría significar mayor presión internacional sobre estos grupos; por otro, plantea riesgos de tensiones diplomáticas y cuestionamientos sobre la soberanía colombiana frente a posibles acciones unilaterales.

Petro ha afirmado que una invasión a Venezuela podría bajar el precio del petróleo, afectando a Ecopetrol. Pero ¿vale la pena arriesgar nuestra reputación internacional por esa razón? Si Colombia se alinea con un gobierno sancionado, podríamos enfrentar represalias diplomáticas y económicas. ¿Y acaso la suspensión de la exploración de hidrocarburos no ha tenido ya efectos negativos? La depreciación de la acción de Ecopetrol se debe a decisiones erráticas. ¿No es más contaminante el gas importado que el producido localmente? ¿El contrato de desgasificación es otro escándalo? El subsidio al ACPM, afecta también las finanzas de la empresa. 

Petro tiene el deber de explicar con claridad qué busca con esta alianza y qué está dispuesto a sacrificar en nombre de ella. Porque si seguimos por este camino, el costo lo pagará Colombia, no Miraflores.

Y no olvidemos algo clave: apoyar a Maduro podría provocar una nueva ola migratoria de venezolanos hacia Colombia, agravando los desafíos sociales y económicos que ya enfrentamos.

En resumen, no se trata de estar a favor o en contra de Petro. Se trata de pensar en lo que es mejor para Colombia. Y defender a un régimen como el de Maduro, claramente, no lo es.

El Rincón de Dios

“La traición la emplean únicamente aquellos que no han llegado a comprender el gran tesoro que se posee siendo dueño de una conciencia honrada y pura.” Vicente Espinel

jueves, 28 de agosto de 2025

C ronca 992

Altillanura: la frontera agrícola que espera justicia territorial

Durante décadas la Altillanura ha sido vista como tierra de promesas incumplidas. Hoy, podría convertirse en el nuevo eje agroindustrial del país. Con más de 7 millones de hectáreas disponibles, esta región representa una oportunidad única para Colombia para producir alimentos, generar exportaciones, empleo, reconfigurar el mapa rural con equidad, y vender bonos de carbono con la siembra de bosques, trascendente en estos proyectos para conservar los humedales, el medio ambiente y la fauna.

El potencial no basta. Acondicionar una hectárea puede costar hasta 60 millones de pesos para la adecuación de los suelos y proveer la infraestructura logistica. Hay empresas interesadas en invertir allí sin necesidad de poseer la tierra, pero sin seguridad jurídica, crédito y servicios básicos, la Altillanura seguirá siendo una promesa lejana.

La solución no está en repartir Unidades Agrícolas Familiares (UAF) dispersas en medio de la sabana. Está en diseñar núcleos rurales planificados: comunidades, con servicios, conectividad, vivienda digna y vocación productiva. Un modelo que respete la propiedad individual, que promueva la asociatividad, la eficiencia y el arraigo.  

Una UAF, en la Altillanura fluctúa entre seiscientas veinte y novecientas ochenta hectáreas; pero un proyecto rentable que incluya la infraestructura podría requerir entre veinte mil y treinta mil hectáreas para garantizar la recuperación de la cuantiosa inversión requerida. Hay claros ejemplos en Brasil, Argentina, algunos en Colombia antes de la nueva legislación, y en la siembra de bosques maderables en Uruguay.

Gaviotas lo demostró hace décadas. En medio del Vichada, sin subsidios ni favores, construyó una comunidad autosuficiente, innovadora y resiliente. No fue una excepción: fue una anticipación de lo que hoy podríamos escalar con voluntad política y visión territorial.

La Altillanura no necesita milagros, solo instituciones que funcionen, que se adecúe la legislación de las UAF que actualmente es un esperpento que impide la posibilidad de asociación. No se requiere una reforma agraria, solo que la Agencia Nacional de Tierras y el Banco Agrario cumplan su cometido.

El Rincón de Dios

“La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” Hebreos 11:1

jueves, 21 de agosto de 2025

Cronica 991

Vivienda rural en sectores de minifundio

La dispersión de la vivienda rural en sectores de minifundio puede ser una trampa silenciosa que perpetúa la pobreza. En territorios donde cada hectárea cuenta, la ocupación dispersa fragmenta no solo el suelo, sino también las oportunidades. Hacer Concentraciones s de Vivienda Rural no es una amenaza al arraigo campesino, es una estrategia para liberarlo.

La vivienda individual en la pardela implica que cada familia debe autogestionar su acceso al agua, energía, salud, y educación lo que encarece la vida. En cambio, núcleos de vivienda bien diseñados permiten economías de escala, planificación territorial, provisión más eficiente de infraestructura y vida comunitaria. Las Concentraciones de Vivienda permiten el acceso no solo a los servicios públicos esenciales, la escuela que evita el desplazamiento de los niños a veces a larga distancia y promueve los servicios religiosos, la formación de pequeños negocios familiares: tiendas, costura, bisutería, reparaciones, acceso a internet, comunicaciones, etc. A su vez fomenta el arraigo territorial, evitando el desplazamiento forzado o la migración urbana, impulsa el desarrollo rural integral, articulando la vivienda con proyectos productivos y sociales.

Complementándolos con vías que comuniquen las parcelas no solo facilita el transporte de los agricultores en motocicletas en lugar de bestias, sino el mercadeo de sus productos y el acceso a la tecnología de punta para aumentar la producción.

Para lograrlo el Banco Agrario o la Agencia de Tierras deben adecuarse estableciendo oficinas rurales en los municipios cercanos a los sectores de minifundio donde se concentren los servicios de crédito, asistencia técnica gratuita y provisión de insumos esenciales que permita al campesino acceso fácil y cercano. Promover el mercadeo para la nueva producción alimenticia de los minifundios mejorados, seguro de cosechas, precios de sustentación, algo así como Agro Ingreso Seguro promovido por Andrés Felipe Arias, hoy satanizado por razones ideológicas.

****

Hago una pausa en mis crónicas sobre el acontecer político mientras se consolida la intersección de Estados Unidos al narcotráfico. Esta pone en ascuas no solo al gobierno espurio de Maduro, sino en aprietos la “cooperación” del nuestro con el sátrapa cuya existencia ahora Benedetti niega. Ojo, narcotraficantes: Eln, Farc y Gaos, después de Maduro estarán en la mira de quien no le tiembla la mano. La alcahuetería actual está en cuidados intensivos.

El Rincón de Dios

“Con fe, no hay obstáculos insuperables, solo escalones hacia la promesa de Dios.”

domingo, 29 de junio de 2025

Crónica 983

Sanguijuelas, raposas y rémoras

Son buena parte de los que integran el gobierno, lo apoyan y se aferran a él con el propósito de obtener prebendas o aspirar a quedarse en el poder. 

Los primeros se seleccionas no propiamente por sus capacidades, sino por su prontuario y se destacan por su ambición y propensión a lo que popularmente llamamos “serrucho” o coimas, no vale la pena describirlos, son bastante conocidos los casos como el de de los carrotanques de la Guajira y de unos presidentes de la Cámara y el Senado adictos a la mermelada. 

Los segundos son las raposas jurídicas de bolsillo para embolatar juicios, o lograr que prescriban sin condena alguna mientras de otro lado aparecen como “victimas” en acelerados procesos contra personas inocentes o producen decretazos y constituyentes obviamente violatorios de la Carta Magna. 

Y los últimos, como “pinturita”, que casi acaba con Medellín, con aspiraciones a presidente para terminar de acabar con el país; o peor los delincuentes de los GAOS, narcos o mafiosos “en recuperación” que suben a las tarimas al lado del “presidente”. 

No se paran en pelos, pronuncias discursos de odio y polarizan que alientan crímenes como el de Miguel Uribe Turbay, venga de donde venga, ponen en peligro vidas como las del alcalde de Medellín o el gobernador de Antioquia, aceleran juicios como el de Álvaro Uribe, porque necesitan quitárselos de encima, por pensarn distinto. 

Entre tanto, la Comisión de Acusaciones, o de absoluciones, enreda, retarda, se queda quieta o prevarica a punta de mayorías espurias o amermeladas. Oros Pelean entre sí, pero siguen impunes como la Sarabia y Benedetti, hasta que a Petro le de por cortarles las alas, si se atreve, o se abstenga, porque saben más de la cuenta. 

La Corte Constitucional “devuelve para corregir errores de trámite” leyes, como la de pensiones, con la que quieren robarse la plata de quienes la han ahorrado para su jubilación futura, y le quita al CNE la facultad de investigar al presidente, que, según su propio hijo, al que afortunadamente no crio, recibió palta de raro origen de la que el mismo en parte disfrutó.

Nada pasa tampoco con los visitantes de cárceles para proponer beneficios a cambio de votos o conseguir testigos mas falsos que billetes de tres mil pesos. O digamos que los juicios están siguiendo su curso normal para darle el beneficio de la duda a los responsables de tenerlos “engavetados”, o a paso de tortuga, ahí si no hay afán alguno.

Admiro al Quijote Dr. Abuchaibe que creyó en la Comisión de Acusaciones, pero le recomiendo no creer en pajaritos preñados, para algunos la mermelada es más efectiva que la ley, la ética y el honor.

El Rincón de Dios

“No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.” Galtas 6:7

lunes, 23 de junio de 2025

Crónica 982

Bajar el tono 

La reunión citada por el Cardenal al presidente, congresistas, magistrados y otros personajes importantes para pedirles bajar el tono, o mejor, tratar de que los discursos y discusiones políticas se hagan con moderación, encontraron el muro de contención del ególatra que nos desgobierna. No tardó en dar su brazo a torcer.

El sábado 21 de este mes, vino a Medellín, ciudad capital del departamento que detesta, con el propósito de ambientar sus inverosímiles teorías. Como acá nadie lo quiere y civiles y autoridades le cantan la tabla sin ambages, se le ocurrió una de sus más brillantes ideas: además de contratar buses, refrigerios, pagar asistentes y otras triquiñuelas que le han funcionado en Barranquilla y Cali, las complementó con adobo digno de restaurante de cuatro estrellas Michelín, sacó de la cárcel de alta seguridad de Itagüí a los peores delincuentes de la mafia narcotraficante, los subió a su lado en la tarima y les dio uso libre del micrófono. 

El discurso contra Antioquia y los “ricos” de El Poblado, elite despreciable, manipuladora, y esclavista, fue tenaz, despreciable, odioso como todos los suyos, pero mas que eso, amenazante y peligroso. 

Criticó fuertemente que, la obra a la que le había quitado el dinero, el túnel de Toyo, se le haya dado prelación sobre otras carreteras, con nuestros propios recursos. Y fue duro con todo lo que ha logrado la alcaldía y la gobernación, los dos funcionarios mejor calificados del país en la última encuesta donde, por primera vez, la de Petro cae del 30% de favorabilidad. ¿Empezaron a dispersarse sus esbirros?

Con el discurso de odio acrecentado, la asesoría de una raposa jurídica de sus entrañas, el apoyo a las bandas delincuenciales que ahora lo acompañan en la tarima, pone en peligro, como ya lo había logrado con Miguel Uribe Turbay, la vida del alcalde y el gobernador que tanto le estorban. ¡Es inaceptable!

Su Eminencia, no pierda su valioso tiempo invitando a quienes en su léxico no existe la palabra escuchar, cuando se ha vendido el alma al diablo la única solución es el exorcismo.

Respetando su pensamiento, no concuerdo con tachar de santistas a quienes hayan sido sus ministros, como tampoco calificaría de petrista a Alejandro Gaviria. Ahí hay gente buena, capaz y con méritos para la dura contienda que se viene.

El Rincón de Dios

“Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar.”

Crònica 1063

El club de instituciones inútiles Existen instituciones creadas para defender la democracia, la justicia y los derechos humanos, pero son in...