domingo, 28 de junio de 2026

Crónica 1040

El país decidió su rumbo

Con trasparencia y eficacia se eligió el rumbo, pero los resultados rebelan una jornada dividida en dos pensamientos opuestos, el marxismo estatista y la defensa de lo fundamental que requerirán respuestas concretas y una clara dirección. 

El mapa electoral, que recomendamos ver, revela contrastes profundos: en zonas urbanas de sectores medios y altos, predominaron las propuestas asociadas a la seguridad, la libertad, estabilidad económica y respeto institucional; pero en el área rural, en donde 518 municipios están dominados por los grupos narcoterroristas que crecieron el 300% con la “Paz Total”, la mayor votación la obtuvo el falso discurso social y la presión del voto-fusil visible, pues mientras la abstención del país fue del 40% allí hubo lugares con menos del 7% y alrededor de 400 mesas con un atípico 100% de votantes.

La participación del 60% en las elecciones reveló que la g ente entendió la importancia del momento. Después de años de polarización, reformas controvertidas y tensiones entre poderes, el electorado acudió con esperanza por la libertad y, aunque se definió una ruta, esta no borra un país partido en dos visiones enfrentadas.

Viene un periodo de ajustes, el nuevo gobierno deberá enviar señales rápidas sobre su capacidad para construir acuerdos con una oposición radical del 48% ¿? de la población. Ningún presidente reciente ha logrado avanzar sin pactos amplios y, esta vez, no será diferente, pero si más arduo porque el comunismo es obstinado.

La seguridad, la salud y la educación serán el centro del debate, el aumento de la violencia, el incremento de los cultivos de coca, la minería ilegal, la presión de los grupos narcoterroristas, la crisis de la salud y de la educación exigen una estrategia clara, coordinada y medible, el fortalecimiento de la fuerza pública desmoralizada, la recuperación del sistema de salud destrozado por el chu, chu, chu del y del ICETEX.

La relación del nuevo presidente con las instituciones, luego de cuatro años de confrontación hará que la estabilidad democrática dependa de un equilibrio entre el ejecutivo, el legislativo, la justicia y los órganos de control y, lo más difícil, tratar de establecer alianzas con una oposición radical que “domina” medio país donde no se podrá imponer una visión, sino en convertir el mandato en acuerdos posibles.

La patria eligió y, ahora, empieza la tarea más compleja, gobernar un país que exige cambios cuando la olla ya no existe y, el reto, será demostrar que es posible unir sin desconocer las diferencias, avanzar sin excluir y ejercer autoridad sin incendiar, que ignoramos si el marxismo será capaz de entender.

Al leer el programa de gobierno del nuevo presidente y sus discursos iniciales ese es el enfoque, pero el desafío será enorme, revisar subsidios, instituciones inútiles, contratos espurios, un abultado déficit fiscal y enfrentar con decisión la delincuencia.

El Rincón de Dios

“Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios” Mateo 5, 9.

jueves, 18 de junio de 2026

Crónica 1039

Oremos por la patria

En tiempos de crisis se revelan el miedo y las esperanzas. La patria nunca fue indiferente a lo sagrado, ahora aparece la Virgen de Fátima como símbolo de unidad en medio del caos. La consagración que el Dr. José Manuel Restrepo hizo de Colombia a la Virgen de Fatima no fue solo un acto religioso; fue un mensaje y, para muchos, el recordatorio de que necesitamos algo más que diagnósticos, necesitamos alma.

Orar por la patria no es ingenuo, es firmeza. Donde el socialismo del siglo XXI dejó cicatrices visibles, como en Venezuela que es el espejo que no queremos mirar, la oración es un mensaje también político, no porque sustituya las instituciones, sino por humanizarlas y, nos recuerda, que el país no se sostiene solo con cifras sino con convicciones.

La Virgen de Fátima, con su mensaje de conversión, sacrificio y reparación, encarna lo que se ha olvidado, la moral y la ética. Cuando los discursos se llenan de promesas vacías y el gobierno se pierde improvisando, la idea de consagrar la patria a la Virgen introduce un elemento que puede parecer incómodo porque la obligación del gobierno no se basa solo en rendirnos cuentas, también rendírsela a la conciencia.

Muchos criticarán estos gestos; pero del otro lado el populismo promete lo imposible y manipula la fe; cuando orar es reconocer lo frágil; consagrar es asumirlo públicamente y, en un país donde la corrupción se volvió paisaje y la violencia estadística, deberíamos recordar que la política también tiene un deber espiritual, proteger la dignidad humana.

La consagración del Dr. José Manuel Restrepo tocó una fibra que la clase dirigente había dejado oxidar, no fue un acto para ganar votos, sino para recuperar lo que la izquierda radical desprecia y que la derecha tradicional había olvidado, lo trascendente, la patria no es solo un territorio, es un proyecto moral.

Orar por la patria hoy es un acto de lucidez, la oración no sustituye la acción, la orienta, porque un país que ora reconoce que puede perderse y nuestra patria con su historia de heridas abiertas no puede darse el lujo de caminar sin brújula.

La Virgen de Fátima no es un talismán, es un recordatorio de que la libertad se cuida, de que la patria se defiende, de que la fe lejos de ser un adorno es un ancla cuando todo lo demás se tambalea.

Orar por Colombia no es un gesto del pasado, hoy es urgente, es un acto de futuro y un pedido firme a nuestros compatriotas para que demuestren en las urnas el país que quieren para sus hijos y nietos.

¡Solo queda una opción para salvar a la patria, ponerle la otra raya a El Tigre!

El Rincón de Dios

“Bienaventurada la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él escogió como heredad para sí.”  Salmo 33:12

jueves, 11 de junio de 2026

Crónica 1038

Ni chicha ni limonada

Hay quienes se creen “lo último en marcas” porque no eligen: los indecisos y los del voto en blanco; cofradía de almas tibias que miran las campañas como quien visita un supermercado sin hambre, observa las estanterías, lee las etiquetas, compara precios y al final no compra nada.

El indeciso es un exigente sin tarea ni causa, reclama candidatos impolutos, debates sin contradicción, programas escritos por ángeles y biografías sin mancha y, como nada alcanza su pauta, decide que lo más responsable es no hacer nada, o acercarse al sol que más alumbra; confunde la prudencia con parálisis, el análisis con recurso, la duda razonable con una coartada; quiere que la democracia se adapte a su ánimo personal, mientras el país se juega el futuro y él, ahí, elucubrando dudas, esperando que aparezca un candidato a su medida, sin defectos y sin historia.

El voto en blanco es la joya del escapismo vendido como protesta, pero no pasa de ser un “no me pidan deberes, gracias”, como un gesto vacío, una indignación sin destinatario y una queja sin propuesta que sirve para posar de una conciencia sin ensuciarse las manos, para decir “yo lo advertí”, después de que otros asumieron la carga de escoger, convirtiendo la frustración en un gesto estéril.

Lo irónico es que ambos grupos se sienten superiores, los únicos lúcidos en un país de fanáticos, los últimos guardianes de la pureza, cuando decidir casi nunca es escoger entre santos y demonios sino entre opciones imperfectas, riesgos medibles y consecuencias reales; pero la democracia no premia la pereza sino la participación y, la neutralidad, por más adornada que sea, toma partido; la indecisión inclina la balanza y el voto en blanco puede tener efectos desastrosos; la tibieza disfrazada de sensatez termina siendo cómplice del resultado que luego desprecia.

No elegir no es una postura elevada, es renunciar con pretensiones; es la comodidad de quien quiere opinar sin asumir costos, criticar sin arriesgar, observar sin involucrarse y lavarse las manos mientras otros cargan el balde. Nadie exige entusiasmo ni obediencia de rebaño, pero sí responsabilidad frente al momento, escoger, argumentar, equivocarse, si es del caso, y responder por ello. En un país que necesita decisiones urgentes, los que se quedan en la mitad no son ni chicha ni limonada; son el ingrediente insípido que termina definiendo el sabor del plato.

Y si hacía falta una prueba más, la decisión de suspender ilegalmente al presidente, y prohibirle a De la Espriella el uso de palabra “patria” y “la camiseta de la Selección Colombia”, es una torpeza autoritaria que no solo empobrece el debate, desnuda el miedo de quienes creen que el poder se defiende silenciando símbolos, voces y discrepancias.

¡Vamos todos con El Tigre!

Rincón de Dios

“Ojalá fueras frío o caliente, pero por cuando eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.”  Apocalipsis 3,15-16

domingo, 7 de junio de 2026

Crónica 1037

La paradoja del rechazo presidencial

Es contradictorio que quien fue elegido en un proceso electoral que en ese momento consideraba legítimo, ahora insista en negar los resultados de la primera vuelta manipulando la confianza en las instituciones y revelando una peligrosa incoherencia: cuando lo favorece, es válido, pero si desfavorece a su “heredero” es objeto de sospecha.

El rechazo a los resultados electorales no es un gesto aislado, se venía preparando la estrategia de perpetuarse en el poder afectando la estabilidad democrática y, quienes depositamos la confianza en las urnas, enfrentamos un mensaje devastador, el voto solo cuenta si respalda al poder establecido y esta lógica perversa convierte la democracia en un juego de conveniencia que mina la legitimidad del gobierno, estrategia calcada de Cuba, Venezuela y Nicaragua. 

Estados Unidos, la OEA, la ONU y la Comunidad Europea han expresado su respaldo a la validez de los comicios, han felicitado el trabajo ejemplar del registrador y han enviado una señal clara de que la comunidad internacional observa con atención y no tolerará intentos de deslegitimar la voluntad popular, Colombia tampoco permitirá que le roben las elecciones; no cabe duda, la Registraduría desbarató los argumentos del gobierno.

La democracia se basa en reglas claras y en la aceptación de la voluntad popular aunque sea incomoda, rechazar los resultados porque no favorecen al candidato del gobernante es un acto de soberbia, pone los intereses personales por encima del bien común y abre la puerta a la polarización. Respetarla radica en que el poder tiene límites, que las elecciones son el mecanismo legítimo para decidir el rumbo de la nación y, que ningún gobernante, puede estar por encima de la voluntad popular ni de las instituciones. 

Diferente es pretender entregar el país a un modelo ideológico mundialmente fracasado donde se desacreditan los contrapesos, se debilita la separación de poderes, se sataniza la empresa privada, se busca perpetuar un proyecto político sobre de la libertad, se violan normas de participación en política y se programan encuentros cuando la Constitución los prohíbe. La democracia se sostiene en la ley; el autoritarismo ideológico, en cambio, se alimenta de la obediencia, como en el caso de uso de la camiseta de la Selección Colombia por uno de los candidatos; la dependencia absoluta del Estado; la concentración del poder, y la negación de la crítica.

¡Compatriotas, el 21 de junio los invitamos a ponerle la raya a El Tigre! ¿No le gusta?, solo tiene dos opciones: votar por Colombia o entregarle la patria al comunismo, su voto decide qué país prefiere.

El Rincón de Dios

“Pidámosle al Señor ser constructores de paz, que allá donde halla odio y disentimiento pongamos amor y misericordia.” Tomado de la hojita parroquial.

lunes, 1 de junio de 2026

Crónica 1036

Uribe, Paloma y Fajardo, claridad y ambigüedad

Uribe y Paloma al conocer los resultados de las elecciones fueron claros, respaldaron a Abelardo públicamente; a Fajardo, en cambio, lo atrapó la indefinición; tras subrayar que su millón de votos eran importantes para salvar a Colombia al preguntarle por su postura se limitó a responder que lo “estudiaría”. Esa tibieza contrastó de con la firmeza Uribe y Ploma dejando la sensación de que, frente a un momento decisivo, prefirió callar. En política algunos utilizan las palabras para marcar fronteras en el debate público y, otros, prefieren rodearla en silencios. El expresidente Uribe, Paloma Valencia y Sergio Fajardo encarnan dos extremos, la claridad y la indecisión.

Uribe y Paloma construyeron su perfil sobre declaraciones firmes y sin titubeos; sus intervenciones, a veces polémicas, tienen la virtud de dejar claro dónde están parados y aunque la claridad a veces incomoda o genera rechazo, también da seguridad. En tiempos de incertidumbre, donde las dos opciones están perfectamente claras, la democracia o el comunismo, la gente valora a quienes hablan con seguridad aunque no compartan su postura; la contundencia es un signo de liderazgo asociado con la capacidad de decidir y no temer al costo de la palabra.

Fajardo ha cultivado la imagen del académico que evita la confrontación directa, su estilo, la falta de definición y el deseo de satisfacer a todos por igual, llevan a la desconfianza. El ciudadano se pregunta, ¿qué defiende?, ¿qué está dispuesto a arriesgar?, ¿qué batallas quiere dar?

El contraste es brutal, mientras Uribe y Paloma generan admiración por su apoyo a Abelardo, Fajardo se diluye en declaraciones para no incomodar, pero quien no incomoda, tampoco moviliza, la tibieza es una lacra.

No aplaudimos la radicalidad por sí misma, la contundencia sin argumentos es peligrosa, la gente quiere saber qué propone un líder, qué defiende, qué está dispuesto a confrontar. 

La contundencia de Uribe y Paloma y la indefinición de Fajardo son dos estilos que reflejan dos concepciones del liderazgo: una apuesta por la fuerza de la palabra, la otra por el silencio; pero en el clima actual, donde la sociedad exige certezas, la falta de definición se convierte en un riesgo que aterra, el país no se gobierna con dudas sino con decisiones.

Dr. Fajardo, recuperar su prestigio es fácil, su lucha ha sido por la decencia y contra la corrupción, solo demuestre que es decente, que quiere cumplir esa tarea invitando a sus seguidores a que ese millón de votos sean por Colombia, voten por Abelardo y demuestre que su lucha no ha sido solo bla, bla bla. Hoy solo hay dos opciones: la democracia o el comunismo, defienda la primera y demuestre que la patria prima sobre sus egos.

El Rincón de Dios

“Es la hora de sanar heridas, de tender puentes, de limar diferencias y desactivar los odios”. Tomado de la hojita parroquial.  

martes, 26 de mayo de 2026

Crónica 1035

Llamado a la libertad

Estamos a un paso de tomar una decisión histórica el próximo 31 de mayo, no solo elegiremos presidente, definiremos si seguimos siendo una democracia o si caemos en el abismo que destruyó a Cuba, Nicaragua y Venezuela bajo la ideología comunista; no permitamos que la esperanza de millones de compatriotas se frustre ni que la libertad se convierta en autoritarismo disfrazado de “justicia social”.

La experiencia de nuestros vecinos es una advertencia clara, proyectos políticos que prometieron igualdad y prosperidad terminaron en hambre, exilio y represión. Millones de hermanos fueron obligados a abandonar su tierra buscando oportunidades que su país les negó. No repitamos esa historia; aprendamos del espejo que nos negamos a mirar y actuemos con valor para salvar a nuestra patria.

Salvarla significa defender nuestras instituciones, la democracia, la empresa privada, la prensa libre y los jueces independientes; cada intento de concentrar el poder en una sola voz es un golpe contra la libertad que no permitiremos, debemos respaldar los contrapesos que garantizan que el gobierno sirva al pueblo, en lugar de servirse de él.

Hay que proteger la economía; el populismo puede sonar atractivo, pero sus consecuencias son devastadoras: inflación, escasez y desempleo, como lo ha demostrado en todo el mundo. Colombia necesita inversión, innovación y oportunidades para los jóvenes apostando por un modelo que premie el esfuerzo y el talento, no por uno que castigue la productividad y nos lleve a la dependencia.

Sobre todo, salvar la patria significa creer en nosotros mismos, no somos un país condenado al fracaso; somos una nación trabajadora y creativa, capaz de construir un futuro de prosperidad si rechazamos las falsas promesas y abrazamos la responsabilidad. El voto no es solo un derecho, es un acto de defensa de la libertad.

El 31 de mayo, cada ciudadano tendrá en sus manos la posibilidad de marcar el rumbo de nuestra historia. No se trata de elegir un candidato, sino de escoger entre dos caminos, el de la libertad y la democracia, o el de la dependencia y el autoritarismo.

Compatriotas, la decisión es nuestra. El futuro de nuestros hijos y nietos depende de que tengamos el valor de decir no al comunismo disfrazado, y sí a un país libre y fuerte.

El Rincón de Dios

“Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”. Corintios 3:17.

miércoles, 20 de mayo de 2026

Cronica 1034

Recomendaciones en caso de disturbios

1.        Seguridad personal y de la familia

Se prevé “un estallido social” si el candidato marxista pierde las elecciones, estará atenta la “primera línea” integrada por los ninis que “ni estudian ni trabajan”, subsidiados por el gobierno y los “gestores de paz” que andan como Pedro por su casa, bajo la aplicación de todas las formas de lucha que no se oculta.

Lo fundamental es salir a votar temprano y regresar directamente a casa para estar a salvo y proteger nuestra familia. La tendencia de las elecciones irá siendo más clara después del mediodía.

2.        Restaurantes, comercios y negocios

Mantener planes de cierre rápido si se reportan disturbios en la zona, asegurar extintores, salidas de emergencia y protocolos de evacuación para empleados y clientes, evitar confrontaciones con grupos violentos; la prioridad es resguardar al personal; proteger vitrinas y accesos con medidas básicas (rejas, seguros reforzados, inventario mínimo visible); mantener comunicación con vecinos y administradores de centros comerciales para alertas tempranas.

Tener a mano los números de emergencia:

               Policía Nacional: 123 (¿?) Si sigue siendo confiable

               Línea de emergencias de la Alcaldía: 123

               Gaula: 165

               Bomberos: 119

               Defensa Civil: 144

3.        Para la ciudadanía en general

Evitar zonas donde se reporten bloqueos, marchas agresivas o presencia de encapuchados. No caer en cadenas de WhatsApp o redes sociales que llamen a la violencia; muchas son desinformación; mantener cargado el celular; tener rutas alternativas y un punto de encuentro familiar; si vive en zonas de riesgo, asegurar puertas, ventanas y vehículos. Reportar cualquier intento de intimidación, extorsión o presión para participar en disturbios.

Hay que recordar que la protesta pacífica es legítima, pero la violencia, el vandalismo y el bloqueo de servicios esenciales son delitos.

4.        Para los reservistas

Este mensaje es preventivo y estrictamente institucional: mantenerse localizables y atentos a comunicaciones oficiales de las Fuerzas Militares, nunca a cadenas informales; no intervenir por cuenta propia; cualquier actuación debe ser coordinada, legal y bajo autoridad competente; apoyar a la comunidad con información verificada, calma y orientación cívica; evitar caer en provocaciones o llamados a la confrontación; hay que recordar que su rol es proteger a la población, no escalar tensiones.=

5.        Mensaje central

Colombia ya vivió momentos de violencia urbana donde grupos radicalizados aprovecharon el caos para atacar comercios, intimidar ciudadanos y bloquear ciudades co el propósito de tumbar un gobierno legítimo. La mejor defensa es estar preparados, mantener la calma y actuar dentro de la ley; la democracia se protege con instituciones, con ciudadanía informada y con prevención, no con violencia. Debemos estar pendientes de cualquier ataque para no caer en el caos que podría venir.

El Rincón de Dios

“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.”  Salmo 46:1

lunes, 18 de mayo de 2026

Crónica 1033

Una elección decisiva

Estas serán las elecciones más importantes de nuestra historia, en ellas, más que un enfrentamiento entre candidatos serán el examen sobre lo que somos o en lo que queremos convertirnos. Por segunda vez se elegirá entre dos tendencias después de haber vivido la primera, el comunismo, y la democracia que Winston Churchill define así: "Nadie pretende que la democracia sea perfecta u omnisciente. De hecho, se ha dicho que la democracia es la peor forma de gobierno, excepto todas las demás que se han probado".

Las encuestas cambian con la misma rapidez con la que cambia el clima, no solo registran preferencias, reflejan estados de ánimo, un día muestran entusiasmo, al siguiente cansancio y, otras veces, ambas cosas al mismo tiempo; pero dejan claro que el país está dividido en prioridades y expectativas, lo cual no es nuevo, pero esta vez es más visible.

Los matices en las regiones son diferentes: en la costa Caribe, el Sur del país y el Pacífico el discurso social encuentra terreno fértil; en Antioquia y el Eje Cafetero, la idea de orden sigue siendo el valor central; Bogotá, se mueve entre la crítica y la prudencia; cada zona lee la misma realidad con lentes distintos.

Más allá de los discursos y las plazas públicas, la conversación real ocurre en espacios cotidianos: la mesa familiar, los taxis, los pasillos del trabajo; allí se expresan dudas, preocupaciones y esperanzas que no siempre aparecen en los titulares, pero es donde se entiende que la gente no solo busca un programa de gobierno sino una señal de estabilidad en medio del caos.

A pesar de la tensión que suele acompañar estos procesos la convicción de que votar es un acto necesario y fundamental y no un gesto ingenuo sino la forma de participar que sostiene la vida democrática del país, ahora nos recuerda que hemos atravesado crisis más profundas y, aun así, hemos encontrado caminos para seguir adelante.

Las próximas elecciones serán intensas, pero también son una oportunidad para que ela patria se mire con claridad, no resolverán todos los problemas cuando el próximo gobierno estará recibiéndolo el país destruido y exhausto, pero sí marcarán el tono de los años venideros y, ahora que vivimos el desastre navegando en aguas agitadas, eso es lo que importa.

Llamo de nuevo a mis compatriotas a mirar el espejo que tenemos en Cuba, Venezuela y Nicaragua antes de depositar el voto, o empezamos a recuperar la esperanza o viviremos décadas de dictadura hostil como aun lo viven nuestros vecinos pese al esfuerzo de los Estados Unidos.

El Rincón de Dios

“No se dejen vencer por el mal; al contrario, venzan el mal con el bien.” Anónimo

viernes, 15 de mayo de 2026

Crónica 1032

Manual de Supervivencia para el país

Arreglar el país después de esta pésima administración de decisiones erráticas, carente de coordinación e inspirada en los "trinos de la nube galáctica de madrugada", exigirá capacidad de ejecución carente en el candidato del gobierno.  

La improvisación, la rotación desmedida de ministros y ejecutivos en cargos clave, entidades sin rumbo y las decisiones erróneas, obligarán a restaurar lo básico. Gobernar exige la garantía de que las instituciones vuelvan a operar sobre la base de resultados.

Las reformas a la salud la llevaron a la tirantez del sistema, la incertidumbre y el deterioro en la atención. Restablecer la confianza requerirá concentrarse en lo urgente, asegurar la continuidad del servicio, estabilizar la red hospitalaria, corregir fallas de gestión y volver al cauce de lo que eficientemente funcionaba. 

En seguridad, la distancia entre el discurso oficial y la realidad territorial fomentó el debilitamiento de la autoridad, estimuló las economías ilegales y la reorganización de los grupos armados, lo que exigirá retomar el control institucional, la presencia del Estado y, lo no negociable, la ley, que debe aplicarse en todo el territorio sin convertirla en una metáfora como viene sucediendo.

En economía, la inversión perdió su impulso, numerosos proyectos se estancaron y la conversación pública se convirtió en disputas populistas en lugar de enfocarse en la productividad, el empleo y el crecimiento. Para recuperarlos, se requerirán señales claras y un ambiente donde emprender e invertir sea compatible con la confianza. 

El campo requiere visión moderna, la productividad no se logra con el romanticismo sino con conectividad, crédito dirigido, asistencia técnica, agricultura de precisión, seguridad jurídica e integración con la tecnología del siglo XXI de la que hay ejemplos en Holanda, Isrrael, India, Vietnam, Brasil, Argentina y algunas en Colombia; es una gran oportunidad estratégica para la cual tenemos las bases, la tierra y el talento humano.

Nos queda un país fatigado por la polarización, el mayor endeudamiento desde la guerra de los mil días y el enfrentamiento permanente que, para reconstruirlo, será necesario reducir el ruido, recurrir a la deliberación racional y recordar que la gobernabilidad depende de la gestión y del tono con que se ejerza el poder. 

No buscamos promesas redentoras, solo dirección, capacidad de gestión, recorte del gasto, eliminar ministerios inútiles, acabar con los contratos de prestación de servicios, reformar la Comisión de Acusaciones, modificar las reglas de la elección de magistrados para garantizar los contrapesos de control a largo plazo, excluir la reposición de votos convertida en negocio de ciertos "candidatos" para recuperar el horizonte. 

Olvidemos nuestros egos, necesitamos el voto consiente contra el marxismo. El espejo que ignoramos mirar lo tenemos al lado: Cuba, Venezuela y Nicaragua.

El Rincon de Dios

“La paz es futo de la justicia y el esfuerzo común” San Juan Pablo II

jueves, 7 de mayo de 2026

Crónica 1031

¿Podemos fiarnos de las encuestas?

Las encuestas de ahora parecen un sainete, cada una imagina su propio relato, elige protagonistas y afirma revelar “la verdad”; pero hay algo que muchos ignoran, no solo miden la realidad, sino que algunas la fabrican, como en cualquier encargo, “el que pone la plata pone las condiciones”.

No queremos aseverar que las encuestadoras manipulan los resultados burdamente, es más sutil, los datos los determinan la selección del territorio, el tipo de muestreo, la manera de formular las preguntas y hasta el orden en que se hacen y, eso, puede inclinar la balanza sin alterar los números. Una encuesta hecha en estratos 4, 5 y 6 contará una historia diferente a la realizada en barrios periféricos, municipios donde dominan los grupos armados ilegales o zonas rurales donde la gente desconfía de cualquier persona con un formulario y, hasta del joven que las hace; pueden ser “técnicamente válidas”, pero no representan la realidad del país.

Se suma lo que rara vez se discute, las encuestas son financiadas por campañas, medios o grupos económicos con intereses definidos y, aunque las firmas serias insisten en su independencia, el cliente influye, así sea indirectamente en el enfoque y, este en política, es casi todo.

El problema no es que existan encuestas, radica en la fe ciega con la que muchos las leen, lo hacen como si fueran radiografías del país cuando en realidad son fotografías tomadas desde ángulos distintos, en fechas diferentes o con intenciones distintas. Una encuesta puede ser rigurosa y útil, o puede convertirse en un instrumento propagandístico que no dice “vote por X”, pero sugiere que “todo el mundo ya lo está haciendo”.

En un país desigual como el nuestro, donde la opinión no es uniforme sino dividida u obligada por los grupos armados, la pregunta no es qué dice la encuesta, sino dónde se hizo: ¿a quién escuchó?, ¿qué territorios se incluyeron o evitaron?, ¿qué silencios se ocultaron?, ¿quiénes y como se tomaron los datos? 

Para confiar en una encuesta, debemos analizarla con profundidad y buen juicio, ¿quién la realizó?, ¿la muestra representa la diversidad del país? y, para ello, es fundamental tener el acceso a los datos completos para evitar interpretaciones torcidas, solo así se podrá valorar su credibilidad.

Las encuestas seguirán existiendo e influyendo, lo mínimo que podemos es mirar la honestidad de la encuestadora, la metodología y la transparencia, lo demás depende de nosotros. El refrán es claro: “no comamos cuento”, revísemoslas con seriedad y a fondo.

El Rincón de Dios

“La verdad es como un río, cuanto más claro, más profundo.”  San Agustin

viernes, 1 de mayo de 2026

Crónica 1030

La importancia de la unión para las elecciones

Nos encontramos en una encrucijada política donde existen dos alternativas, una es comunista radical, estatista, demoledora de la economía y la empresa privada cuyo candidato fue entrenado en Bulgaria en como perpetuarse en el poder. Los oponentes son defensores de la democracia, la propiedad privada y las empresas que generan empleo riqueza y bienestar, en la que dos candidatos, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, compiten entre sí. El sector comunista acude a las urnas con un solo candidato y una narrativa populista, mientras el sector democrático llega dividido poniendo en peligro que los sueños del país se entreguen al adversario.

El escenario petrista está marcado por la incertidumbre institucional, la presión sobre las instituciones y el cansancio de una ciudadanía que ha ignorado mirar al espejo que tenemos en Cuba, Nicaragua y Venezuela, así, la división se convierte en un acto de irresponsabilidad histórica; debe reconocer que, ante un proyecto político disciplinado, la estrategia debe ser la unión y la responsabilidad es llegar a la primera vuelta electoral con una candidatura única capaz de infundir principios de democracia liberal, economía abierta, seguridad ciudadana y respeto institucional.

Cada voto disperso es uno perdido, y una candidatura con opciones precarias representa un regalo para el adversario. Mantener dos aspiraciones similares diluye las posibilidades cuando lo que necesitamos es una voz unificada capaz de enfrentar un proyecto político extremadamente peligroso que ha sabido unirse.

La responsabilidad recae directamente sobre Abelardo, Paloma y el expresidente Uribe que deben interpretar las encuestas con rigor, escuchar a sus equipos con serenidad y entender la grandeza política que, en ocasiones como esta, consiste en saber dar oportunamente un paso al costado. 

Solo si Abelardo y Paloma convergen alrededor de una candidatura única y robusta evitarían lamentar su incapacidad para actuar con sentido de país. El tiempo está de su lado, pero no es abundante. La unidad no es simbólica, sino la estrategia capaz de impedir que avancemos hacia un modelo mordaz para el futuro de la patria.

Abelardo de la Espriella y su fórmula vicepresidencial han logrado consolidar una ventaja en las encuestas, reflejando el respaldo de un sector importante del electorado que busca estabilidad y garantías institucionales y, Paloma, va mejorando la tendencia y el respaldo de la maquinaria política. 

La fortaleza de Iván Cepeda radica en el apoyo y gastos desmedidos del gobierno interesado en dejar a su sucesor en el poder, y otros aportes de procedencia desconocida. Los topes de campaña nada importan, la Comisión de Acusaciones es inútil como lo vimos en este gobierno y en el de Ernesto Samper.

El Rincón de Dios

“Dios nos llama a ser uno; solo en la unidad hallamos la fuerza para defender el bien común.” Anónimo

sábado, 25 de abril de 2026

Crónica 1029

La demolición del sistema de salud

La designación de Jorge Iván Ospina en la fracasada Nueva EPS y de Daniel Quintero como superintendente nacional de salud no sorprende, confirma la decisión del líder galáctico que nos desgobierna de no mejorar el sistema de salud, lo dinamita desde adentro. Basta mirar las alcaldías de Ospina y Quintero plenas de fallas administrativas y procesos judiciales, para entender que sus nombramientos solo buscan obediencia política y responden a un propósito claro, terminar de demolerlo.

El sistema que en este desgobierno ya venía en cuidados intensivos, Petro y sus adláteres decidieron desconectarlo. A los problemas financieros, las reformas truncadas y los desacuerdos institucionales, ahora se suma una estrategia diseñada para un ilusionista mediocre, hacer desaparecer lo que ya no existe.

La improvisación es la política pública, el gobierno envía señales que profundizan la incertidumbre y, nombrar personajes con historiales tan cuestionados, no es un error, es un mensaje claro, la lógica estorba y la lealtad manda.

Entre tanto, la realidad hospitalaria nos muestra un retrato del colapso. La demanda en varias regiones llega al150%, los pacientes deben ser atendidos en sillas, camillas en pasillos y ambulancias convertidas en salas de espera móviles donde enfermos graves permanecen hasta varios días. La ruina de las EPS anunciada en el chu, chu, chu…, la escasez de medicamentos y la atención deficiente ligada a los malabares que deben hacer los profesionales de la salud para atender a los enfermos en estas condiciones, no son síntomas aislados, son la evidencia de un sistema que se desangra mientras quienes deberían salvarlo juegan a la política barata.

Cuando la gestión se convierte en un asunto político y los títulos académicos provienen de universidades de garaje, se valora más el prontuario que la experiencia y las decisiones dejan de ser estratégicas para transformarse en maniobras oportunistas para bloquear el avance hacia un sistema de salud sostenible centrado en el paciente, práctica que viola gravemente la dignidad humana. 

Lo increíble no es el caos; es que todavía haya quienes aún esperan transparencia y respeto por lo lógico. En un país de más de 50 millones de habitantes donde el sistema de salud atendía más del 94% de la población, los nombramientos que hace este gobierno están calculados para profundizar la crisis: es cuidadosamente orientado a terminar de hundir un sistema que está siendo abatido a los trancazos.

El Rincón de Dios

“Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres” Colosenses 3:23.

domingo, 19 de abril de 2026

Crónica 1028

Las elecciones entre dos países

Solemos identificar la polarización como un conflicto ideológico cuando la realidad es una división económica y social. El voto está ceñido al barrio de residencia, el nivel de ingresos y las expectativas personales, los estratos 1, 2 y 3 viven un país diferente al de los estratos 4, 5 y 6.

Para aproximadamente el 70% de la población urbana, la política está directamente ligada a la supervivencia y, las decisiones electorales, se toman basadas en el costo del mercado, el arriendo, el transporte y la seguridad del barrio. Diversos análisis coinciden en que sus prioridades son el costo de vida, la informalidad laboral, la seguridad barrial, los programas que alivian la economía diaria y una profunda desconfianza institucional fruto de años de promesas incumplidas.

En estos sectores, el voto es más emocional y responde a urgencias inmediatas y, por ello, los mensajes de cambio, redistribución y ruptura con el sistema encuentran terreno fértil, especialmente cuando se alimentan con subsidios. 

En los estratos medios-altos y altos, la visión es distinta, gira en torno a la estabilidad, la inversión, la empresa privada, la educación, la salud, la macroeconomía, la seguridad urbana y rural, las reformas graduales y la competitividad. En estos grupos, el voto lo motiva, diría yo, el temor al desorden.

En las regiones del Pacífico y Caribe, donde predominan los estratos 1 a 3, suelen tener mayor fuerza las propuestas redistributivas y, en el Centro, el Eje Cafetero, Antioquia y varias zonas de Bogotá, donde hay mayor presencia de estratos 4 a 6, prevalece la visión del orden y la estabilidad.

Para conectar con el país real, los candidatos deben traducir los temas económicos al día a día de la gente, ofrecer seguridad en los barrios que es la que les importa a los estratos bajos, reconocer la informalidad como una realidad, fomentar programas sociales, y tener una presencia visible y oportuna.

El conflicto no es entre “izquierda” y “derecha”, sino entre quienes viven al día y quienes tienen una mayor holgura; mientras esa brecha persista, seguiremos votando por miedos distintos y hablando lenguajes que no se encuentran.

Abelardo y Paloma deberían analizar este mapa social con serenidad. No es el momento de enfrentarse, sino de comprender el país que desean gobernar y buscar un pacto de unión ojalá para la primera vuelta o, al menos, para la segunda, solo así se podrá lograr un mandato claro de quienes defienden la democracia para enfrentar el comunismo que llega unido y respaldado por el gobierno y las bandas criminales.

El Rincón de Dios

"Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me acogisteis" Mateo 25, 35.

domingo, 12 de abril de 2026

Cronica 1027

Un reto para la innovación agrícola

La Altillanura colombiana, con alrededor de trece millones de hectáreas y una población promedio de dos habitantes por kilómetro cuadrado, es una de las oportunidades estratégicas para impulsar un salto histórico en productividad agropecuaria, competitividad internacional y desarrollo sostenible. Sin embargo, este potencial no se materializará por sí solo, las inversiones requeridas son considerables debido a la escasa infraestructura, la adecuación de tierras, la rotación de cultivos, la silvicultura, la protección de la fauna y el respeto por los humedales. Esto exige proyectos agroindustriales de gran escala, unas treinta mil hectáreas es el ideal, respaldados por un marco jurídico estable y moderno.

La experiencia latinoamericana demuestra que la tecnología puede transformar territorios complejos y, Brasil es el ejemplo más cercano: agricultura de precisión, sensores, drones, riego automatizado, análisis satelital y modelos predictivos. Estas herramientas ya no son futuristas, son la base de la agricultura contemporánea; pero ningún inversionista apostará por tecnologías de alto costo si persisten la inseguridad jurídica, los procesos lentos de adjudicación y las normativas cambiantes que históricamente han afectado a la región.

No es indispensable ser propietario para desarrollar proyectos de gran escala. El modelo de los ingenios del Valle del Cauca lo confirma. Lo que sí es indispensable es la claridad normativa, la seguridad jurídica es esencial para el desarrollo de la innovación; sin claridad, ningún proyecto se consolida. Por ello, es urgente revisar las restricciones actuales —como las de la unidad agrícola familiar— y promover esquemas flexibles de asociación, arrendamiento y alianzas públicoprivadas.

Este llamado no se limita a la Altillanura. Regiones como Urabá y el Oriente antioqueño ya han demostrado que la modernización es posible cuando existe respaldo institucional. Urabá ha avanzado en tecnologías para banano, plátano y palma africana; el Oriente ha innovado en flores y aguacate. Ahora es necesario actualizar la legislación de restitución de tierras en Urabá y promover nuevas apuestas en el Oriente, como legumbres, piscicultura y agricultura vertical hidropónica, que en países como China ya reducen ciclos productivos de meses a semanas.

Colombia tiene el talento, la tierra y la tecnología, lo que falta es establecer claras reglas del juego, destrabar los cuellos de botella y generar confianza para atraer inversión de largo plazo. Si logramos ese equilibrio, la Altillanura —y otras regiones con enorme potencial— podrán convertirse en motores reales de desarrollo sostenible y seguridad alimentaria.

El Rincón de Dios

"La tierra es don de Dios, para ser cuidada y cultivada con responsabilidad, pensando en el bien común y las generaciones futuras." Anónimo

domingo, 5 de abril de 2026

Crónica 1026

Silencio cómplice

En Medellín presenciamos un episodio grotesco, la excarcelación de delincuentes como si la ciudad necesitara más actores para su melodrama. Estos individuos deberían rendir cuentas ante la justicia, pero vuelven a las calles con la alcahuetería oficial lo que sucede en vísperas electorales cuando la seguridad debería ser un compromiso innegociable. 

Lo más inquietante es el silencio incómodo y cómplice de los gremios que hoy prefieren el mutismo selectivo, la ciudadanía que observa resignada como si la inseguridad fuese un fenómeno meteorológico inevitable, los medios y candidatos callados o débiles, excepto Juan Lozano en la FM, Abelardo de la Espriella, el gobernador de Antioquia y el alcalde de Medellín que se atreven a torear el avispero, mientras las Fuerzas Armadas acuarteladas, parecen haber olvidado que su deber principal es la defensa de la Constitución. Ese silencio, que algunos llaman prudencia, es simplemente cobardía, el mejor aliado de los abusos de la “Paz Total”.

A este panorama hay que sumar el desencuentro del Gobierno con el Banco de la República, institución independiente por mandato constitucional que cumple su deber subiendo las tasas de interés para contener la inflación; pero cada decisión técnica se interpreta como una afrenta política, cuando la inestabilidad monetaria nos llevará al abismo del desorden económico. La inflación, no se combate con reproches públicos, discursos incoherentes, ni haciéndose la víctima, sino con herramientas eficaces así no generen aplausos.

El sector agrario sigue atrapado en un romanticismo improductivo en vez de fomentar tecnología avanzada, mecanización, biotecnología y sistemas de riego inteligentes, pero persisten reglamentaciones pensadas para un país que ya, en el campo, no existe. 

Nuestra patria avanza a trompicones, ciudades donde la seguridad se escurre entre los dedos, instituciones económicas sometidas a presiones indebidas y un campo que podría ser potencia, pero al que insiste en vestir con ropas del pasado; todo acompañado por el silencio de quienes deberían alzar la voz.

Las elecciones que se acercan exigen claridad, no resignación; instituciones firmes, no reproches; y, unos gremios, una ciudadanía y unos medios y candidatos que recuerden que callar es una forma de decidir; pero al revés. ¿Preferimos seguir con un gobierno comunista? eso tendremos si continuamos mudos siguiendo el camino al holocausto.

El Rincón de Dios

A mis amables lectores: Feliz Pascua de Resurrección

domingo, 29 de marzo de 2026

Crónica 1025

La Milagrosa presente en el adiós

Hay coincidencias que sin buscarlas llegan. En los días más duros, cuando la muerte de un hijo abre un abismo sin nombre, ciertos signos aparecen con una delicadeza que desconcierta. Nada explican ni resuelven, pero sostienen y, a veces, en medio del dolor, ese sostén es lo único que nos permite seguir respirando.

Nuestro hijo murió el catorce de marzo. Su tránsito comenzó en la Clínica Colombia en Bogotá, un lugar que solo después supimos que estaba consagrado a la Virgen de la Medalla Milagrosa; allí, sin preverlo, la vida nos detuvo.

Días más tarde fue trasladado a la clínica de cuidados paliativos de Cedritos donde lo ubicaron en una habitación del quinto piso, justo enfrente de una pequeña capilla y, allí, de nuevo, la Milagrosa estaba presente, silenciosa, constante.

Mi esposa, pensando en aliviar los dolores de la enfermedad de nuestro hijo, había llevado desde Medellín agua bendita. No cualquier agua, nuestra hija Sandra la había traído de París, la ciudad donde nació la devoción de la Milagrosa en 1830, cuando sor Catalina Labouré relató sus visiones. París, Bogotá, Cedritos: un triángulo improbable que se cerraba sin que nadie lo hubiera trazado.

Ya en casa, una vecina llegó a darnos el pésame y trajo un sufragio, en el cual, sin conocer nada de lo vivido, venía una Medalla de la Milagrosa. No para allí la cosa, una señora se le acerca a mi esposa en la misa de Ramos y le obsequia unas estampas, ¿de quién?  de la Virgen de la Medalla Milagrosa. Varias manos, una misma presencia.

El día de su muerte, la santa misa se celebró en honor al Señor de los Milagros de Buga, como si otra devoción profundamente arraigada quisiera abrazar ese instante final ¿la inspiró su hermano desde el cielo? Y, sus exequias, sin planearlo, tuvieron lugar el día de San José patrono de la buena muerte y guardián de las familias. Dos nuevos signos que se sumaron al hilo silencioso que veníamos percibiendo.

No buscamos convertir estos hechos en un mensaje sobrenatural, el duelo no necesita explicaciones, necesita compañía; pero creemos que, en ciertos umbrales, la vida habla en un lenguaje más sutil y, esta vez, decidimos escucharlo.

La repetición de la Milagrosa tampoco la vemos como un milagro, sino como algo más íntimo, un recordatorio de que en la noche más oscura hay señales que acompañan. La fe no borra el dolor, pero lo abraza y, quienes nos rodean, sin saberlo, se vuelven eco de lo que vivimos por dentro.

Nuestro hijo partió rodeado de amor y también rodeado de símbolos que millones han invocado en momentos de fragilidad. No sabemos si eso cambia algo, pero acompañar lo que duele es, quizá, la manera más humana de empezar a vivir con ello.

El Rincón de Dios

“El Señor está cerca de los quebrantados de corazón y salva a los de espíritu abatido.” Salmo 34:18

Crónica 1040

El país decidió su rumbo Con trasparencia y eficacia se eligió el rumbo, pero los resultados rebelan una jornada dividida en dos pensamiento...